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"El Museo Nacional de la Estampa funciona con normalidad”, señaló en entrevista Dolores Martínez, titular de la Dirección de Arquitectura y Conservación del Patrimonio del Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA), después de que la tarde del jueves se desplomara el techo de una bodega del recinto ubicado en Avenida Hidalgo 39, Centro Histórico de la Ciudad de México.
“Estamos a la espera de la opinión de Protección Civil de la Ciudad como la interna del INBA para ver los protocolos y reforzar las medidas de seguridad. Lo importante es que el museo está bien, funciona con normalidad, no tuvo ninguna afectación”, indicó la funcionaria.
La también arquitecta precisó que la afectación sólo estuvo acotada al techo de la bodega. “Fue un fragmento que se humedeció por las lluvias que hemos tenido estas noches, era una techumbre de madera en condiciones de afectaciones anteriores. Ese espacio está desocupado, no tiene ningún uso”.
—¿Se hará la demolición de esa bodega anexa?
—Recordemos que el anexo ya se encontraba con ciertas problemáticas porque justo estamos esperando coordinarnos con el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) para el establecimiento de los pasos a seguir.
“El anexo tiene muros que comparte con el Templo de la Santa Veracruz y con el Museo Nacional de la Estampa, entonces hay que tener la precaución debida porque los tres edificios: el anexo, el museo y el templo son monumentos históricos. Todo esto lo tenemos que hacer de la mano de la Coordinación Nacional de Monumentos del INAH y desde luego estar muy al pendiente de la Dirección de Sitios y Monumentos de la Secretaría de Cultura”, respondió.
Dolores Martínez señaló que para apuntalar y restaurar el Templo de Santa Veracruz se usarán fondos del Programa Nacional de Reconstrucción, no obstante para el Museo Nacional de la Estampa, aún no se sabe si el INBA aportará dinero.
“Con nuestros recursos hemos cubierto todo lo que se le ha hecho a este espacio (museo) desde el apuntalamiento metálico que tiene, eso todo ha sido bajo el cargo del INBA. Estamos esperando porque las acciones que siguen para atender el templo requieren una liberación del espacio porque justamente fue la zona afectada ayer”, detalló.
—¿Tenía conocimiento de que la bodega era un foco de peligro?
—La verdad no. El asunto fue por esta situación de que se humedeció con las lluvias, es lo que me dijo Protección Civil, incluso con el sismo tampoco hubo nada y el apuntalamiento ahí estaba. Hay que entrar a hacer acciones preventivas y subsanar ya definitivamente el espacio.
