
Ante las crecientes acusaciones de racismo por sus tuits incendiarios, el presidente Donald Trump respondió a sus críticos el lunes y etiquetó de racista a un destacado legislador negro.
Luego de causar polémica por decir el fin de semana que Baltimore era una ciudad “desordenada e infestada de ratas y roedores” donde “ningún ser humano querría vivir”, el mandatario dijo que sus comentarios no fueron racistas y agregó que si “el racista Elijah Cummings se hubiera enfocado más en ayudar a las buenas personas de su distrito, y al propio Baltimore, tal vez se podrían lograr avances para solucionar el problema”.
"¡Su 'supervisión' radical es una broma!", tuiteó Trump el domingo.
Cummings, legislador por Baltimore, una ciudad habitada principalmente por personas de raza negra, es hijo de ex aparceros que se convirtió en presidente de la Comisión de Reforma y Supervisión de la Cámara de Representantes.
Trump expandió sus ataques hoy para incluir a un destacado defensor de Cummings, el reverendo Al Sharpton, quien viajó a Baltimore para convocar a una conferencia de prensa y condenar al presidente.
