
El gobierno iraní decomisó dos embarcaciones petroleras británicas, la primera de ellas con al menos 23 tripulantes, durante un operativo de vigilancia en el Golfo Pérsico, informó la Guardia Revolucionaria de la nación asiática.
En medio de las tensiones y a más de un mes de presuntamente haber atacado con minas un buque cisterna japonés, Irán confirmó que se apoderó del navío “Stena Impero” ayer, que se dirigía a Arabia Saudita, debido a que éste “incumplió las leyes y reglamentos marítimos internacionales” en la provincia de Hormozgan, presuntamente al cambiar abruptamente de rumbo para dirigirse a las costas iraníes, hecho por el que desactivó su rastreador para evitar que fuera detectado por la Organización de Puertos y Asuntos Marítimos.
Ante la difusión del decomiso, el gobierno de Teherán detalló que hizo varias advertencias a los tripulantes antes de que tomaran control del mismo, sin embargo, los ingleses las ignoraron.
Esta acción, que ya fue confirmada por autoridades británicas, se da luego de que Gibraltar extendiera una sanción contra los iraníes por transportar de contrabando crudo a Siria en el buque Grace 1, mismo que se encuentra detenido desde el pasado 4 de julio con cargamento petrolero y que ahora será asegurado 30 días más; proceso en el que participó la Marina británica.
Luego de perder comunicación con los tripulantes, las empresas navieras Stena Bulk y Norther Marine Management señalaron que la embarcación fue interceptada con apoyo de un helicóptero cuando transitaba por el corredor de Ormuz, hacia el puerto de Jubail, momento en el que presuntamente fue abordado por pequeñas embarcaciones no identificadas.
Al respeto, el Reino Unido calificó el decomiso como un acto inaceptable y convocó a una reunión Cobra, que es un comité para atender crisis internacionales.
Asimismo recordó que desde que retuvieron la unidad en la zona, Teherán amenazó con tomar represalias contra Inglaterra; incluso hace unas semanas las fuerzas navales de la Guardia Revolucionaria intentaron capturar una embarcación, acción que fue frustrada por la rápida intervención de la fragata británica.
Más tarde, el Ministerio de Exteriores del país europeo señaló que el segundo buque afectado es el Mesdar, mismo que porta una bandera de Liberia, pero que también es de su propiedad y presuntamente fue asegurado cuando se dirigía a la última ubicación del primer navío; sin embargo, autoridades iraníes aseguraron que después de una revisión por guardias armados, éste continuó su camino.
En torno al proceso en contra de la nave iraní, el procurador general de Gibraltar, Michael Llamas, señaló que el gobierno de ese país tendrá una prórroga hasta el próximo 15 de agosto, día en el que se realizará una audiencia en torno a las sanciones aplicadas.
Al respecto, Teherán advirtió que no permitirá actos de “piratería”, al acusar que este tipo de acciones sólo buscan retener su petróleo.
Cabe destacar que en las últimas semanas en el Estrecho de Ormuz, principal corredor petrolero a nivel mundial, varios cargadores fueron saboteados, hecho por el que Estados Unidos responsabilizó a los islámicos debido a la prohibición para vender crudo por las múltiples sanciones que acumula.
