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Joseph Biden, exvicepresidente de EU y favorito a alzarse con la candidatura demócrata para las elecciones de 2020, acusó al mandatario Donald Trump de despreciar a los países latinoamericanos y afirmó que es necesario que el gobierno restablezca “las políticas regionales basadas en el respeto mutuo”.
“La política de la Administración (de Trump) en América Latina es, en el mejor de los casos, una vuelta atrás a la Guerra Fría y, en el peor de los casos, un desastre ineficaz”, dijo en un artículo publicado ayer en el Nuevo Herald, en vísperas del primer debate de aspirantes presidenciales demócratas, que se celebrará entre hoy y mañana en Miami.
El rival más duro. Biden, el rival más duro que podría enfrentar Trump, según todas las encuestas, prometió que si es elegido presidente su “primer paso” será “asegurar que nuestras políticas en las Américas reflejen una vez más nuestros valores estadunidenses”.
Según Biden, la estrategia de reelección de Trump es “moralmente corrupta”, porque está basada en “vilipendiar a los inmigrantes y en atacar la dignidad de la comunidad latina para obtener puntos políticos”.
La amenaza de deportación inminente de millones de inmigrantes indocumentados hecha recientemente por Trump y el recorte de la ayuda a “El Salvador, Guatemala y Honduras, los mismos países de donde la mayoría de los migrantes están huyendo” son una prueba, dice Biden, para quien “los millones de personas indocumentadas sólo pueden ser sacados de las sombras a través de un trato justo, no de duras amenazas”.
“DIVORCIADO DE LA REALIDAD”. Sobre la seguridad en la frontera con México, Biden recalca que “construir el muro” es un “eslogan divorciado de la realidad”, porque no detendrá el tráfico de drogas y de personas, ni la llegada de solicitantes de asilo ni eliminará el número de indocumentados. En su lugar, dijo, “debemos centrarnos en mejorar los procedimientos de detección en nuestros puertos legales de entrada y realizar inversiones inteligentes en tecnología fronteriza”.
Para el aspirante demócrata, “la verdadera solución a este desafío se puede encontrar en la creciente prosperidad de México y en la mejora de la situación de seguridad de El Salvador, ambas vinculadas a niveles más bajos de migración”.
Biden mencionó que durante el gobierno de Obama se hizo un esfuerzo para “abordar las causas fundamentales que empujan a las personas a huir” y tomar medidas que redujeran la desigualdad y ampliasen las oportunidades económicas en América Central para que las personas pudieran “permanecer en su países de origen”.
“Íbamos progresando —aseveró— hasta que el presidente Trump reemplazó la estrategia sólida con hostilidad y retórica inflamatoria”.
“ESCENAS HORRIBLES EN LA FRONTERA”. Con Trump, “ha habido escenas horribles en la frontera, de niños que permanecen en jaulas, solicitantes de asilo (repelidos) con gas lacrimógeno, niños arrancados de los brazos de sus madres; acciones que subvierten nuestros valores estadunidenses y erosionan nuestra capacidad de liderar en el escenario mundial”.
En un momento en que “los desafíos a los que nos enfrentamos exigen una respuesta regional unida, Trump invoca repetidamente la actitud racista para describir a cualquier persona proveniente del sur del Río Bravo, lo que incluye llamar a los inmigrantes animales”, agregó. También menciona en el artículo “la insistencia de Trump en México con la amenaza de impuestos, lanzando insultos a colaboradores vitales como Colombia y limitando con crueldad la capacidad de los cubanoamericanos de reunificarse y apoyar a sus familias en Cuba”.
“Las fallas del presidente Trump en la región son aún más peligrosas porque China y Rusia se están volviendo cada vez más activos en las Américas. Y eso es antes de abordar las crisis a fuego lento en Nicaragua, Haití, Honduras y otros lugares”, concluyó.
