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El artista Leo Nuñez (Buenos Aires, Argentina, 1975) mediante artefactos, imágenes y documentos visibiliza eventos económicos y sociales que han afectado a su país, pero que encuentran coincidencia con lo que se vive en México y Latinoamérica.
La exposición Leo Nuñez: Coincidencias narrativas, que se presenta del 22 de junio al 4 de agosto en el Laboratorio Arte Alameda (LAA), confronta la fragilidad de la condición humana como parte de un complejo sistema de fuerzas económicas, políticas, sociales, históricas, entre muchas otras.
La muestra, que materializa un proyecto diseñado por los participantes de la segunda edición del taller Aproximaciones a la museografía actual: Arte, Ciencia y Tecnología, está conformada por las piezas Desequilibrios (2018) y Desilusiones ópticas (2013) que reiteran la fragilidad de la condición humana como ente social.
La curadora y subdirectora del LAA, Paola Gallardo, expresó que “el trabajo con Leo fue muy generoso porque en su formación tiene un cruce de disciplinas que van desde la ingeniería en sistemas hasta ámbitos audiovisuales que se cruzan transversalmente con el campo del arte.
“La peculiaridad del artista es que utiliza las tecnologías y datos para visualizar acontecimientos efímeros que no siempre se pueden ver aterrizados en algo físico para narrar cuestiones de índole social”.
En la pieza Desequilibrios que se encuentra suspendida del techo por un hilo, el artista examina la inestabilidad económica Argentina. Visualiza, con datos reales, los cambios mensuales que la sociedad afronta por las variaciones económicas.
El producto mapeado por Leo es la carne, ya que es un producto de consumo arraigado en Argentina, y el periodo de tiempo analizado es de junio de 1993 a diciembre de 2018. El movimiento del objeto deriva de las variaciones de la relación entre los precios de la carne y el salario mínimo mensualmente, si la obra permanece estática es porque ese mes no hubo cambios.
Las variaciones de los costos de los artículos de la canasta básica familar impactan fuertemente en las economías domésticas y cada movimiento en los precios crea incertidumbres en la población. “Nuñez materializa en esta escultura mecánica de forma contundente los efectos desestabilizantes de una economía desigual”.
Desilusiones ópticas, creada en 2014, es una proyección inmersiva vertical, con tiras de papel periódicos y de directorios telefónicos, una cámara infrarroja Kinect360 y una computadora. El visitante al lanzar los papelitos hace que aparezcan en la pantalla los rostros de los desaparecidos. Aquí Leo Nuñez presenta al mismo tiempo esta dualidad entre los festejos, como es lanzar los papeles al aire, con las atrocidades ocurridas.
