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Un ajuste en las notas de las calificadoras de riesgo no es un desastre total, solo resalta los riesgos que enfrenta el país, que a pesar del entorno, mantiene condiciones positivas en el mediano y largo plazo, aseguró el banco de inversiones Barclays México.
Sin embargo, previó que en adelante las calificadoras Moody’s y Standard and Poor’s (S&P) recorten la calificación de deuda soberana de México, como lo hizo la semana pasada Fitch, pero no espera que cambien la calificación de Petróleos Mexicanos (Pemex).
El presidente de Barclays México, Raúl Martínez Ostos, comentó que las calificadoras ya habían manifestado sus preocupaciones sobre México desde hace algunos años, aunque se relajaron en el momento en el que se estabilizaron un poco las finanzas públicas y la deuda dejó de crecer.
“Parte del papel de las calificadoras es vislumbrar los riesgos y eso se ve reflejado en la calificación, no necesariamente el que bajen una calificación es el desastre total, o que la suban ya están del otro lado, son periodos”.
“No nos asustan los periodos de volatilidad, incertidumbre y cambios”, indicó, por lo que la baja en la calificación del soberano por parte de Fitch Ratings y el cambio en la perspectiva de Moody’s, reflejan la preocupación que ya tenían en el país, y que con la llegada de la nueva administración esperaban cambios más rápidos.
No obstante, hay factores que tanto las calificadoras como los mercados reconocen del actual gobierno, como su compromiso de mantener finanzas públicas sanas y hacer los ajustes necesarios para no endeudarse de más; respetar la autonomía del Banxico y el reiterado compromiso de ayudar a Petróleos Mexicanos (Pemex).
“No recuerdo los primeros años de una administración donde se haya ratificado tanto el compromiso del gobierno desde estar buscando darle la liquidez a la compañía”, indicó en conferencia de prensa.
El jefe de investigación Economía para América Latina de Barclays, Marco Oviedo, consideró que los ajustes de las calificaciones ya se esperaban, aunque se dieron poco antes de lo previsto.
“Esperaría que el downgrade de Moody’s viniera, sobre todo, porque el crecimiento económico en México no es a la par de los que son crédito A, sino está más en el terreno de los BBB".
"Conforme el gobierno avance y haga políticas que van en la otra dirección, el rating tendría que ajustarse. Sí esperaríamos más acciones de esta naturaleza en los próximos meses”, dijo.
