
El número de venezolanos que ha salido de su país por las crisis humanitaria ascendió a más de cuatro millones, informaron la Agencia de refugiados de las Naciones Unidas (Acnur) y la Organización Internacional para las Migraciones (OIM).
Detallan en un informe que desde 2016 ante las condiciones políticas y sociales provocadas por el mandatario Nicolás Maduro creció el éxodo de la nación y tan sólo en los últimos siete meses la cuarta parte del total de desplazados abandonó la nación en busca de mejores condiciones de vida, lo que los convierte en uno de los grupos migrantes más grandes en el mundo.
De acuerdo con el organismo internacional la mayoría de quienes abandonaron su patria por la falta de garantías económicas, de salud y de seguridad en varios pueblos y ciudades de Venezuela ha partido principalmente a países de la región como los colindantes Colombia y Brasil, en donde se reportan más de 1.4 millones de venezolanos.
Otras naciones a las que huyeron son: Perú, Chile, Ecuador y Argentina, e incluso México; cabe destacar que algunos de ellos solicitaron visa a los venezolanos para evitar el ingreso masivo.
“El ritmo de salidas de Venezuela ha sido asombroso. Partieron unos 695 mil ciudadanos a finales de 2015. Estas cifras son alarmantes y resaltan la necesidad urgente de apoyar a las comunidades de acogida en los países receptores”, precisó Eduardo Stein, representante de la Acnur.
Asimismo, advirtió que pese al apoyo que han mostrado en los últimos años a los migrantes que huyen de la crisis que ocasionó la dictadura venezolana los demás países no pueden seguir haciéndose cargo de los refugiados sin apoyo internacional, ante el creciente ingreso de indocumentados.
El informe es revelado en medio de las negociaciones de la posición con el régimen, proceso en el que interviene Noruega como mediador, hecho en el que no hay avances, sentenció el mandatario interino, Juan Guaidó, al rechazar un próximo encuentro con el equipo del dictador Nicolás Maduro.
En conferencia, advirtió que mientras no vea avances en el cese a la usurpación, se mantendrán al margen del diálogo.
