
Los nichos de la llamada ‘‘quinta fachada” del Museo Nacional de las Culturas del Mundo, en el patio del recinto, ahora sirven de marco para la serie Retrato de familia: la nación mexicana, de la fotógrafa Lourdes Almeida.
A manera de instalación, 24 imágenes de las aproximadamente 150 que Almeida realizó entre 1992 y 1994, al recorrer ‘‘palmo a palmo” el país, además de 24 incluidas en las infografías explicativas, iluminan con su colorido el patio de ese edificio colonial.
Después de más de cinco lustros ‘‘me doy cuenta de que en realidad es un proyecto que seguirá vigente porque nos retrata como somos: un país pluriétnico, hecho que muchas veces olvidamos. Las personas en Europa aún piensan que los mexicanos nada más somos los charros que salen en las películas que ya ni están de moda, aunque es lo que menos somos”.
En contraste, ‘‘somos un país que tiene gran riqueza, de todo. Ya los jóvenes están globalizados, no se sabe de dónde son; todos se parecen”.
Cuando Almeida desarrolló su proyecto visitó 48 comunidades indígenas. Donde más trabajo le costó y no pudo abarcar fue en Baja California Norte.
