
El débil desempeño de la economía mexicana en el primer trimestre de 2019 (se contrajo 0.2 por ciento) podría comprometer las metas fiscales de la administración de Andrés Manuel López Obrador, al menos en el corto plazo, estimaron analistas de la agencia calificadora Moody’s.
Moody’s señaló que el débil desempeño en la actividad económica puede requerir de “recortes extras al gasto”. De no tomarse las medidas necesarias, se podría incumplir las metas de responsabilidad fiscal más allá de 2020. Para la calificadora, si esta tendencia se mantiene podría ocasionar menores ingresos para el Gobierno y comprometer la meta de crecimiento.
Además, los menores ingresos que obtenga el Gobierno podrían dificultar aún más el deseo de la administración de apoyar financieramente a la empresa estatal Pemex, sin dejar de cumplir la promesa de incrementar el gasto en programas sociales y materializar proyectos de infraestructura como el nuevo aeropuerto comercial en la Base Aérea Militar de Santa Lucía o el llamado Tren Maya, que unirá los estados del sureste de México.
La contracción sigue a dos trimestres consecutivos de desaceleración en el crecimiento (0.61 y 0.25 por ciento en el tercer y cuarto trimestres de 2018, respectivamente) y lo ve negativo para el crédito porque pesará en el ingreso del Gobierno y complicará su agenda política.
