
Para evitar la salida abrupta de la Unión Europea, la primera ministra del Reino Unido, Theresa May, solicitó una segunda prórroga hasta el próximo 30 de junio; mientras que el grupo europeo analiza que el plazo sea más flexible.
“Gran Bretaña propone que este periodo finalice el 30 de junio de 2019”, expuso en el documento dirigido al consejo continental, que encabeza Donald Tusk, con el que May se juega una de las últimas cartas en Bruselas para conseguir el acuerdo que impida un divorcio caótico, esto a menos de una semana de que se cumpla el plazo para hacer realidad el Brexit.
Asimismo, indicó que el país alista asuntos legales y responsables ante la eventualidad de participar en las próximas elecciones del Parlamento Europeo, que se llevarán a cabo el próximo 23 de mayo, pues adelantó que el objetivo es que para esa fecha se haya resuelto el tema, para que no se vean obligados a ser parte de los comicios en la región.
Sin embargo, advirtió que “Gran Bretaña está lista, a regañadientes, para iniciar los preparativos de la cita electoral”.
Cabe destacar que a finales de marzo, el Reino Unido consiguió prolongar la salida prevista inicialmente para el 29 de ese mes, pero a una semana de alargarlo no ha tenido resultados.
Al respecto, la cámara alta del Parlamento estudia una legislación diseñada para evitar una salida “sin acuerdo” el próximo 12 de abril, que se mantiene como la fecha límite.
Este tema se revisará el próximo lunes cuando se reanude el debate en la materia, pues preocupa a legisladores que al no conseguir el alargamiento del plazo se complique la situación del país ante la inminente separación, ocasionando una desaceleración económica, acompañada de falta de suministro de comida, medicinas y más, que elevará la tensión con la imposición repentina de aranceles.
En tanto, fuentes de Bruselas, revelaron que fue el propio Tusk quien abogó ante los representantes de 27 países por ampliar el periodo para que el Reino Unido resuelva su situación y no impacte a la región, por lo que se prevé que la ampliación del plazo se analice y vote en la cumbre del próximo miércoles.
Tusk aseveró que es necesaria una “flextensión”, terminó que acuñó por la mezcla de flexibilidad y extensión, que podría ser de hasta un año, de acuerdo con funcionarios que prefirieron guardar el anonimato.
Ahora la decisión depende del Consejo Europeo, en donde no se vislumbra un voto unánime, ya que mandatarios como Emmanuel Macron, de Francia, se han pronunciado por no convertirse en un rehén de la situación política.
