
El debate sobre si denominar al idioma español en vez de castellano se debe a un “imperialismo” y el futuro de un tercer género gramatical inclusivo con la “e” centraron la última jornada del Congreso de la Lengua Española en la ciudad argentina de Córdoba.
Ambas polémicas surgieron en la mesa redonda “Corrección política y lengua” que coordinó ayer el periodista y escritor Álex Grijelmo y en la que participaron el académico de la Real Academia Española (RAE) Pedro Álvarez de Miranda, el escritor mexicano Jorge Volpi, la lingüista argentina Ivonne Bordelois y el poeta y traductor argentino Jorge Fondebrider.
Precisamente este último fue el que se preguntó por qué se llama español al idioma en vez de castellano y sostuvo que al denominarlo así se dejan fuera otras lenguas. “Es el problema de la política que se filtra en el campo de la lengua”, recalcó.
“Yo no hablo español sino una variante de castellano, el rioplatense”, indicó Fondebrider, que criticó que el rey Felipe VI y el presidente argentino, Mauricio Macri, inauguraran un congreso de la lengua en el que sólo debería haber lexicólogos y lingüistas.
Pero hay “intereses en juego”, sostuvo el traductor, que criticó también que el idioma español estuviera adscrito a la marca España y “que se disimule ahora con lo de España global”, así como que en el diccionario de la lengua se califiquen muchos términos de “americanismos” y no se especifiquen los “españolismos”.
El director de la Real Academia Española, Santiago Muñoz Machado, sostuvo que “quienes apuntan a que llamar al idioma español es imperialista están equivocados”.
También el lenguaje inclusivo fue hoy objeto de debate en esta mesa redonda, en la que el académico de la RAE Álvarez de Miranda dijo que el género masculino es inclusivo.
El uso del morfema “e” como solución inclusiva de género es un tema más de actualidad en Argentina que en España, dijo Álvarez de Miranda, que recalcó que “en la historia de ninguna lengua ha aparecido por arte de magia un morfema nuevo, por voluntad explicita de algunos hablantes. Pertenece al reino de la fantasía. Si esto ocurre será una novedad extraordinaria para la lingüística”.
