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Para evitar que el techo del Museo Nacional de Antropología (MNA) se venga abajo y suceda una tragedia, como la ocurrida con el incendio en el Museo Nacional de Brasil, el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) solicitó de modo urgente a la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) un presupuesto de 25 millones de pesos para impermeabilizar más de 12 mil metros cuadrados de azotea y hacer frente a los estragos de las goteras, escurrimientos y humedad registrados en época de lluvias, que ponen en riesgo el patrimonio.
De acuerdo con la solicitud 54 57 6, con registro en cartera 18 48 D000003, que el INAH hizo en este 2019 a la Unidad de Inversión de la SHCP, esos recursos deben llegar antes de la época de lluvia para atender el recinto, que es un monumento artístico.
El documento oficial, del cual MILENIO tiene una copia, dice que el MNA —obra del arquitecto Pedro Ramírez Vázquez, inaugurada el 17 de septiembre de 1964— registra “un deterioro visible que afecta el acervo que refuerza las cubiertas, además de las estructuras metálicas, plafones, acabados e instalaciones eléctricas”.
En las fotografías que presenta la Secretaría administrativa de la Coordinación Nacional de Obras y Proyectos del INAH, se observan “las salas de exposiciones que fueron afectadas el año pasado por filtraciones, hasta el grado de que tuvimos que colocar plásticos y cubetas”, y proceder al cierre de áreas por posibles graves daños del patrimonio.
Para que le asignen esos recursos, la institución cultural envió a la Unidad de Inversión de la SHCP este reporte, donde expone que “a consecuencia de las filtraciones registradas con las lluvias del 2018 se tienen parcialmente cerrados 10 salas de exposiciones y el área de bibliotecas, por el gran riesgo inminente del inmueble y la posibilidad de colapso del plafón por su humedecimiento”. El informe precisa que, de no atenderse de manera urgente este problema, el museo tendrá que cerrar, generando pérdidas por 76 mil 65 pesos diarios.
El problema se suscitó debido a que el sistema de impermeabilización colocado ya cumplió su vida útil, además de que los sismos de 2017 generaron afectaciones en las losas de la azotea. Luego de que en el museo prácticamente llovía por dentro, el año pasado se inició la primera etapa de impermeabilización en 11 mil 927 metros cuadrados. Como no se concluyeron los trabajos por falta de presupuesto, con los 25 millones de pesos que han solicitado se trabajará en una segunda etapa, para cubrir el total de los más de 23 mil 750 metros cuadrados de azotea.
Frente a la emergencia, en esa ocasión y como medidas de mitigación, se retiraron exposiciones, colocándose plástico con el fin de evitar afectaciones a la museografía y a las piezas en exhibición. En el caso de la Biblioteca, se reubicó su invaluable acervo en áreas no afectadas de la misma.
