
El régimen de Daniel Ortega invitó este sábado a la OEA a participar en las negociaciones que mantiene con la oposición, y exhortó a la comunidad internacional a suspender toda sanción contra el Estado nicaragüense en el marco de la crisis sociopolítica que estalló en abril pasado.
Ortega hizo ambos anuncios un día después de que la Conferencia Episcopal de Nicaragua declinará participar como testigo y acompañante en la mesa de negociaciones, que comenzó el 27 de febrero pasado.
También luego de que su contraparte en el diálogo, la Alianza Cívica por la Justicia y la Democracia, anunciara que reconsiderará su participación en ese foro tras la decisión del Episcopado de no participar en ese proceso y exigieran al Ejecutivo diera "señales de voluntad política" para continuar con las negociaciones.
En un primer comunicado, el Ejecutivo dio a conocer sus cinco puntos de la agenda para ser discutidos en la mesa de negociación, en la que descarta adelantar las elecciones previstas para noviembre de 2021, que es una de las demandas de diversos sectores para superar la crisis.
En su agenda, el Gobierno plantea fortalecer las instituciones electorales en Nicaragua a través de la implementación de las recomendaciones de la misión de acompañamiento electoral de la OEA y propuestas de reformas electorales, que "perfeccionen" procesos electorales, libres, justos y transparentes.
También ofrece justicia y reparación "para seguir consolidando la paz, seguridad y estabilidad en Nicaragua".
Además, la "liberación de los presos en el contexto de hechos delictivos acontecidos a partir de abril de 2018 en contra del Estado de Nicaragua, que aún no han sido juzgados, y los juzgados".
