
Dos conciertos, Venezuela Aid Live y Para la Guerra nada, separados por sólo 300 metros, abrieron ayer un nuevo capítulo del forcejeo entre Nicolás Maduro y la oposición, ante la crisis que enfrenta el país.
Aid Live, organizado por el multimillonario británico Richard Branson en la cuidad fronteriza Cúcuta, Colombia, reunió a cantantes de talla internacional, como Miguel Bosé, Carlos Vives, Maluma, Diego Torres, Paulina Rubio y Juanes, en un intento por permitir el ingreso de ayuda humanitaria para que más de 600 toneladas de alimentos y medicinas, estancados desde hace más de una semana en la frontera, por fin lleguen a la población de esa nación.
Del lado colombiano del puente fronterizo Tienditas, el evento arrancó con el himno nacional colombiano y posteriormente la canción “Me fui”, de la venezolana Reymar, tema considerado el emblema de la indignación de sus connacionales.
Alrededor de las 17:00 horas y en un desafío al gobierno de Nicolás Maduro, arribó el líder opositor, Juan Guaidó, quien rompió con la prohibición del Tribunal Supremo de Justicia de Venezuela de salir del país.
Ahí, el presidente interino venezolano se reunió con el primer mandatario colombiano, Iván Duque, con el chileno, Sebastián Piñera, y con el paraguayo, Mario Abdo Benítez.
Durante la presentación miles de personas vestidas de blanco gritaban “libertad” y “el gobierno va a caer”, mientras veían el espectáculo a merced del fuerte sol de Cúcuta.
“Ha llegado la hora de la gente, del pueblo, porque esto no se trata de nosotros, se trata de ustedes, ustedes son los verdaderamente importantes. Que nadie les robe el relato de su libertad, que es suya”, dijo el español Alejandro Sanz tras cantar “Back in the city” y “Corazón partío”.
Su paisano Miguel Bosé, sentenció: “Venezuela es de los venezolanos…Maduro, lárgate ya”.
“Es un privilegio hacer parte de un día tan histórico. No están solos, estamos con ustedes”, declaró Luis Fonsi después de cantar su éxito, “Despacito”.
Para cerrar, al ritmo de “Imagine”, canción de John Lennon, Richard Branson clamó “libertad” para Venezuela, tras denunciar la salida del aire de canales que transmitían el multitudinario concierto en ese país.
Simultáneamente, en el lado venezolano del puente, el régimen chavista realizaba su propio evento: Para la guerra nada, el cual, según la agencia AFP, registraba una asistencia de dos mil 500 personas, entre ellas, decenas de uniformados de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana.
El concierto arrancó con la actuación de una banda de rock local, que coreaba “Pobre Guaidó… pobre Guaidó”, en alusión a una canción llamada “Pobre diablo”.
El evento continuará hasta mañana, con el propósito de hacer “un llamado a la paz y rechazo a las pretensiones imperialistas”, de acuerdo con el ministro de Comunicación, Jorge Rodríguez.
