
Manifestantes antigubernamentales presos en la cárcel La Modelo, de Nicaragua, desaparecieron luego sufrir una paliza por “fuerzas antimotines”, informó el Comité Pro Liberación de Presos y Presas Políticas.
La denuncia de la desaparición llegó a través de una carta de manifestantes que se encuentran detenidos en esa cárcel, precisó el comité, a través de un pronunciamiento público.
El abogado de la Comisión Permanente de Derechos Humanos (CPDH), Julio Montenegro, apoyó la denuncia y detalló que, según las investigaciones del organismo, los presos fueron agredidos por un contingente de entre 400 y 500 miembros del Sistema Penitenciario Nacional (SPN).
La agresión señalada por los presos habría ocurrido el pasado martes, de acuerdo con lo relatado en la carta, cuando fuerzas antimotines acompañados de técnica canina ingresaron al mediodía a la galería 16 del centro penitenciario, donde “arremetieron contra los reos”.
La escena se repitió una hora después “provocando terror y atemorizando a los reos”, se lee en la denuncia, que precisa que unos 50 jóvenes fueron trasladados a celdas de castigo y a otros, cuya cantidad no especificaron, los llevaron a “la 300”, una de las secciones más temidas de La Modelo.
Los hechos se desencadenaron cuando un grupo de convictos de la galería 16 entonaron el himno nacional de Nicaragua y alzaron símbolos patrios con la bandera del país centroamericano, que habían elaborado de forma artesanal, afirmó Montenegro, en conferencia de prensa, ayer.
“Hay personas golpeadas, fueron trasladadas a otro lugar, desaparecidas, nuestras vidas corren peligro”, dijeron en la carta, según citó el Comité.
Las denuncias sobre palizas a manifestantes que han sido arrestados en el marco de la crisis sociopolítica que vive Nicaragua desde abril de 2018 no son nuevas y la más reciente ocurrió a inicios de este mes, en la cárcel de mujeres La Esperanza.
“Debemos alertar a todos los gobiernos del carácter fascista del gobierno Ortega-Murillo”, resaltó el comité, que sostiene que unas 777 personas están en las cárceles de Nicaragua en calidad de “presos políticos”, por detención arbitraria.
La crisis que atraviesa Nicaragua ha dejado entre 325 y 561 muertos, de 340 a 777 detenidos, cientos de desaparecidos, miles de heridos y decenas de miles en el exilio, según organismos humanitarios.
El presidente Daniel Ortega reconoce 199 muertos y 340 detenidos a los que llama “terroristas”, “golpistas” y “delincuentes comunes”.
La Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (Acnudh) y la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) lo responsabilizaron de “más de 300 muertos”, así como de ejecuciones extrajudiciales, torturas y otros abusos contra los manifestantes y opositores.
Ortega, quien lleva 12 años en el poder de manera continua, no acepta responsabilidad en la crisis ni tampoco los señalamientos generalizados sobre graves abusos de las autoridades contra los manifestantes antigubernamentales y denuncia ser víctima de un intento de “golpe de Estado fallido”.
La CIDH señala al régimen de practicar crímenes “de lesa humanidad”, mientras la Organización de Estados Americanos mantiene el proceso de aplicación de la Carta Democrática Interamericana, por rompimiento del orden constitucional.
