
Pareciera que los fanáticos del futbol americano súbitamente adoran a los Jefes de Kansas City, encandilados por su quarterback, además de alentar para que su amigable head coach, Andy Reid, finalmente pueda ganar el partido importante. Pero también es que quizás alientan a cualquiera que enfrenta a Nueva Inglaterra.
Los Patriotas han dominado en la AFC durante casi dos décadas, y la dupla coach-quarterback de Bill Belichick y Tom Brady disputará su octava final seguida de la AFC esta noche cuando visiten a los Jefes en el glacial y hostil Arrowhead Stadium.
Pero mientras Brady y compañía alguna vez inculcaron temor en sus rivales, los Chiefs ven su duelo con ellos como una oportunidad para que Patrick Mahomes tome el relevo como el mejor de la NFL. KC va en busca de su primera aparición en un Super Bowl en 49 años.
No hay dos equipos más distintos en historia que los Patriots y Chiefs.
Nueva Inglaterra ha ganado cinco Super Bowls durante la era Belichick-Brady, estableciendo toda clase de marcas. Pero a lo largo de los años muchos aficionados fueron víctimas del Deflategate (balones desinflados), el Spygate (videograbación de entrenamientos y jugadas de los rivales) y otras instancias que han encasillado a los Pats con una reputación desagradable.
