
La cultura aporta el 7.4% al Producto Interno Bruto (PIB) del país y genera dos millones de empleos directos e indirectos, entonces ¿por qué no asignarle al sector un presupuesto con equidad fiscal? Es la pregunta que lanza Ernesto Piedras Feria, economista especializado en industrias culturales, quien en entrevista con Crónica califica como miope la reducción del 7% proyectada en el presupuesto 2019 respecto a los recursos asignados en 2018.
“Ahí está la evidencia de que sigue habiendo un doble discurso respecto a la cultura; que la enarbolan como el elemento de identidad fundamental, como el mecanismo de transición, de tradiciones, de multiplicación, de creatividad, y al mismo tiempo tiene un presupuesto miserable”, opina el experto.
En la Propuesta de Presupuesto de Egresos de la Federación 2019 (PPEF 2019) entregado el pasado sábado a la Cámara de Diputados, el presupuesto a cultura (ramo 48) será de 12 mil 394 millones 90 mil 259 pesos; es decir, 522 millones 83 mil 723 pesos menos que en 2018, año en que se asignaron 12 mil 916 millones 173 mil 982 pesos.
Esa reducción se extiende también a dos entidades culturales importantes del país: el Fondo de Cultura Económica (FCE), adscrito a la Secretaría Educación Pública (SEP); y al Fondo Nacional para el Fomento de las Artesanías (Fonart) que fue anunciado como un nuevo ente adscrito a la Secretaría de Cultura Federal, pero que en la propuesta de presupuesto 2019 aparece aún en el sector de Desarrollo Social.
En el caso del FCE, la reducción de su presupuesto es de 29 millones 50 mil 489 pesos, ya que pasaría de 156 millones 924 mil 935 pesos a 127 millones 874 mil 446 pesos, cantidad que de acuerdo con la propuesta del PPEF 2019: 3 millones 331 mil 766 pesos se destinarán a la función pública, 2 millones 550 mil 509 pesos a servicios de apoyo administrativo y 121 millones 992 mil 171 pesos al fomento a la lectura.
En el caso del Fonart, institución dedicada a la difusión y promoción de las artesanías en México, la reducción es de 174 millones 582 mil 652 pesos, ya que pasaría de 253 millones 737 mil 970 pesos a 79 millones 155 mil 318 pesos.
En palabras de Ernesto Piedras, no es posible que un sector tan importante como cultura no cuente con los recursos presupuestales suficientes para la parte fundamental: formación de audiencias, construcción de infraestructura y apoyo a los creadores.
“Si lo viéramos como equidad fiscal, no hay ninguna. Es amoral que el presupuesto sea prácticamente de cero para un sector que contribuye a la economía con 7.4% del PIB con 2 millones de empleos directos e indirectos, con exportaciones que superan a las importaciones y por lo mismo generan en divisas excedentes para la operación del país”, aclara el economista.
Es decir, añade, “seguimos padeciendo la miopía respecto al sector que termina siendo una injusticia para los creadores porque ellos son agentes económicos que no tienen un retorno de sus contribuciones, no tienen seguridad social, ni fondos prestables”.
Piedras Feria señala que es fundamental dejar de discutir si se requiere un porcentaje mayor o menor, “tiene que haber un presupuesto equivalente a la importancia, al peso y sobre todo, a la contribución de este sector a la vida nacional incluido lo económico, lo estético, espiritual y social”.
De acuerdo con las recientes cifras emitidas por Nomismae Consulting y con información de la Secretaria de Hacienda y Crédito Público, en 2017, el gasto público total ejercido en cultura fue de 0.12% del PIB, mientras que su producto, incluyendo la Economía Sombra (actividades informales, ilegales, así como la creciente tendencia a apropiación de contenidos creativos y digitales) aportó 7.4%.
Incluso en la Cuenta Satélite del INEGI, que no incluye la Economía Sombra, el sector alcanzó 3.3% del PIB.
“Ambas cifras revelan una desproporción entre asignación presupuestal y contribución económica. Sólo hay dos o tres sectores con una contribución superior a eso: la maquila, el petróleo y el turismo, del cual mucho es turismo cultural”.
— El presidente dijo que se haría lo mismo, con menor presupuesto, ¿eso es posible?
— No existe la magia. Mejor que se haga más con más presupuesto. Siempre evasiones a la contribución presupuestal para la cultura, es un doble discurso del gobierno hacia este sector que dice que es fundamental, que utilizan para sus eventos públicos, evocando tradiciones nacionales y no le remuneran presupuestalmente con lo que les corresponde. Es una afrenta a la cultura y a la vida nacional.
— Alejandra Frausto, secretaria de cultura ¿podría cumplir su promesa de reconstruir el tejido social con este presupuesto?
— No alcanzaría. El apoyo a la cultura son dádivas, es corresponder presupuestalmente al peso e importancia del sector. Una vez más nos quedamos en la amoralidad presupuestal, es una lástima que sigamos padeciendo miopía economía, que no veamos que un peso invertido en cultura no es un gasto, es una inversión social y económica de muy alto retorno.
