
El actor y comediante estadunidense Kevin Hart, que el martes anunció que iba presentar los próximos premios Oscar, ha renunciado este viernes a ser el maestro de ceremonias de la gala más importante del cine.
“He tomado la decisión de renunciar a presentar los Oscar de este año porque no quiero ser una distracción en una noche que debería ser celebrada por tantos artistas talentosos e increíbles. Pido perdón sinceramente a la comunidad LGBTQ por mis contenidos insensibles del pasado”, escribió en Twitter.
“Lamento haber hecho daño a la gente... Estoy evolucionando y quiero seguir haciéndolo. Mi meta es unir a la gente y no dividirla. Mucho amor y agradecimiento a la Academia. Espero que nos encontremos de nuevo”, añadió.
Esta decisión del actor llegó después de una polémica jornada en las redes sociales por unos mensajes suyos de entre 2009 y 2011 que volvieron a ver la luz.
El actor reaccionó primero con dos vídeos en Instagram, en el primero menciona: “Chicos, tengo casi cuarenta años. Si no creéis que la gente cambia, crece y evoluciona cuando se hace mayor, no sé qué deciros. Si queréis colocar a la gente en una posición en la que siempre tenga que justificar o explicar su pasado, hacedlo. Pero soy el tipo equivocado”.
Posteriormente, el actor publicó otro clip, en el que aseguraba haber recibido una llamada de la Academia de Hollywood, sugiriéndole que se disculpara o si no “tendrían que buscar a otro presentador”. Hart optó, en principio, por no hacerlo: “He hablado de esto varias veces. No es la primera vez que aparece (...). He dicho lo que estuvo bien y lo que estuvo mal. He dicho quién soy ahora frente a quien era entonces”, explicó al señalar que no va a volver de nuevo al pasado.
