
Las ceremonias para honrar al expresidente George H. W. Bush, quien falleció la noche del pasado viernes, comenzaron hoy con un período de luto de cuatro días que se extenderá desde Houston, Texas, hasta Washington D.C., la capital estadunidense, y de regreso al estado texano.
Los restos del presidente número 41 de Estados Unidos fueron despedidos este lunes por decenas de personas que se apostaron a lo largo de los 40 kilómetros del trayecto entre la Funeraria Geo H. Lewis & Sons, al oeste del centro de Houston, hasta el aeropuerto Ellington en el sureste de la ciudad.
Docenas de agentes de la policía de Houston en motocicletas escoltaron los restos de Bush en un convoy de vehículos, así como tres autobuses que transportaban a familiares y otros dolientes.
Jim McGrath, vocero del expresidente durante muchos años, informó que el ataúd con los restos de Bush será acompañado por miembros del Servicio Secreto que lo protegieron desde que dejó la Casa Blanca. También lo acompañara Sully, el perro labrador del expresidente.
El perro Sully regresará al servicio para ayudar a otros veteranos en el Centro Médico Militar Nacional Walter Reed, escribió el domingo su hijo, el también expresidente George W. Bush en un mensaje en Instagram que fue acompañado por una fotografía del perro junto al ataúd de su padre.
El avión presidencial Boeing 747 fue despachado a Houston por el presidente Donald Trump en una misión especial para trasladar el cuerpo de Bush a la Base Conjunta Andrews, en Maryland, donde fueron recibidos la tarde de este lunes con una ceremonia.
