
Laurie Anderson (Illinois, 1947) lleva décadas viajando a Europa. En los 70 buscaba distanciarse de una Nueva York caótica y peligrosa, pero hoy todo EU es un desastre absoluto, advirtió la polifacética artista en la primera jornada de su visita a Madrid como invitada de honor del Festival Rizoma.
“Me gusta la idea de alejarse para tener una mejor vista del conjunto”, señaló en una rueda de prensa acompañada por los organizadores de un certamen que aborda distintas disciplinas artísticas con un enfoque de vanguardia que encaja con el espíritu de esta compositora, artista visual, multimedia e investigadora incansable.
A la vuelta de uno de esos viajes, a comienzos de los 80, la viuda de Lou Reed creó United States, un performance de ocho horas que incorporaba números musicales, recitados, representaciones animadas, humor, política y poesía sobre la vida en EU, lo que da una idea de lo complejas que pueden ser para ella las respuestas cuando le preguntan sobre la América de Trump.
“Siempre he creído que es mejor que los artistas no seamos muy directos con los temas políticos. Un lienzo azul enorme puede ser una mejor declaración política que una respuesta directa. Te puede inspirar libertad, apertura, ganas de hacer cosas”, aseguró.
“Ahora que las fronteras se están cerrando es más importante que nunca la cooperación entre ciudades, que son polos de artes visuales, música, danza. Personalmente creo que tengo más en común con alguien de Madrid que de Florida”, señaló.
La semana de Laurie Anderson en Madrid incluirá la presentación, el día 15, de su instalación de realidad virtual Chalkroom en la Fundación Telefónica, y el 16 una retrospectiva en la Filmoteca, que este viernes 16 contará con su presencia en un coloquio tras la proyección de su obra Home of the brave (1986). Pero uno de los momentos más esperados es la representación que tendrá lugar hoy en el Museo Reina Sofía del performance All the things I lost in the flood.
