![]() |
|

La tensión ha aumentado de nuevo en Gaza, tras un enfrentamiento entre tropas israelíes y milicianos palestinos que dejó a siete palestinos y a un soldado israelí muertos, que ha sido seguido por el lanzamiento de una decena de cohetes hacia Israel que no causaron víctimas.
El primer ministro, Benjamín Netanyahu, que se encuentra en Francia para tomar parte en la Cumbre de la Paz de París, ha anunciado a través de su portavoz que regresa esta misma noche a Israel para hacer frente a la situación.
La violencia comenzó sobre las diez de la noche, hora local (19.00 GMT) cuando, según fuentes palestinas, una fuerza israelí penetró en la franja para llevar a cabo una operación y se produjo un intercambio de fuego.
"Una fuerza especial del enemigo sionista, se infiltró tres kilómetros en la zona del este de Jan Yunis en un coche civil y mató al líder miliciano Nour Baraka", han asegurado en un comunicado las Brigadas Ezedin al Qasam, brazo armado de Hamás, que controla de facto el territorio.
Tras descubrir a los israelíes, los "muyahidines los persiguieron. Entonces la Fuerza Aérea (israelí) intervino y comenzó a bombardear la zona para cubrir la retirada de la fuerza especial", detalla la nota.
El Ejército israelí ha confirmado que un soldado murió y otro resultó herido moderado en una "acción operativa en la Franja de Gaza durante la que se produjo un intercambio de fuego", sin dar detalles sobre qué tipo de operación se trataba.
"En este incidente un oficial del Ejército resultó muerto y otro más fue herido moderado. Sus familias ya han sido notificadas. La actividad ha concluido", señala un comunicado castrense, que no da datos sobre la identidad de los soldados.
Con anterioridad, el Ejército había salido al paso de rumores que se expandían en las redes sociales para desmentir que alguna de sus tropas hubiese sido capturada: "Ningún soldado israelí ha sido secuestrado durante la operación de las Fuerzas de Defensa de Israel (IDF) en la Franja de Gaza".
