
La Academia Sueca perdió ayer al quinto miembro en los últimos meses por el escándalo sexual y de filtraciones que ha afectado desde hace un año a la institución que otorga el Nobel de Literatura.
La teóloga y filósofa Jayne Svenungsson, elegida en septiembre de 2017 para ocupar el asiento número 9, anunció “después de muchas consideraciones” su renuncia, que se suma a las de Lotta Lotass, Klas Östergren, Sara Stridsberg y Kerstin Ekman.
“Que la abandone en este momento obedece a que quería asegurarme primero de su supervivencia y futuro votando en las últimas elecciones de nuevos miembros”, señaló en un comunicado Svenungsson, profesora de Teología en la Universidad de Lund (sur de Suecia).
La Academia Sueca aprobó el mes pasado la entrada de tres nuevos miembros, que se hará efectiva en unas semanas: el catedrático Mats Malm, el jurista Eric Runesson y la escritora Jila Mossaed.
En las votaciones participaron, para facilitar el quórum, tres académicos que han abandonado la institución temporalmente, entre ellos sus dos últimos secretarios, Sara Danius y Peter Englund.
Queda por resolver la situación de la poetisa Katarina Frostenson, cuyo esposo —el francés Jean-Claude Arnault— es el origen del escándalo y a la que la Academia pidió la renuncia voluntaria, opción que ella ha rechazado, lo que ha desencadenado una investigación por violar los estatutos de la institución.
Fueron las denuncias de 18 mujeres en un diario de los abusos cometidos por Arnault, vinculado a la Academia por su esposa y su club literario, las que desataron el escándalo que provocó el aplazamiento a 2019 del Nobel de Literatura de este año.
