INICIO Policiaca XalapaRegionalViral Audios Deportes Cultura InformanetTV Negocios Sociales Criterios
‘Toda literatura busca el origen y la preservación de la memoria’: Angelina Muñiz-Huberman
Es ganadora del Premio Nacional de Artes y Literatura
Ciudad de México: Foto / Crónica
Crónica
Ciudad de México / 2018-11-04

Ángelina Muñiz-Huberman —ganadora del Premio Nacional de Artes y Literatura— señala que “con la perspectiva de las otras obras y del tiempo llega un momento en que uno va a los orígenes para reencon¬trarse y pienso que toda literatura va en busca del origen y la preservación de la memoria”.

— ¿Qué procesos siguió para lograr un orden escritural de la memoria sin caer en el caos de los recuerdos?

—Eso congenia bien con el proceso de escritura, pues, independientemente de que sean las memorias el principio de cualquier obra, viene de un caos. La necesidad es poner un orden en ese caos. Empieza uno a retraer la historia, a preguntarse cómo hago funcionar a los personajes desde un principio en el que ellos mismos no saben a dónde van, y cómo se va integrando esto en un tejido con cierta congruencia. En la novela Castillos en la tierra no seguí tanto un orden cronológico como recordar momentos importantes que había abarcado el proceso de formación de la protagonista. Entonces, tuve que centrarme en momentos que hayan sido fundamentales para su construcción del mundo. Eso ayuda al desarrollo de la novela. Alberina, la protagonista, siempre está recordando, pienso que para encontrar raíces. Por eso, también el título está cam-biando, pues la frase es “castillos en el aire”, pero precisamente a causa de que la niña no quiere vivir en el aire, ya que de por sí vive demasiado en el aire.

— Narrar desde un perfil de la niñez en momentos contiene cierto asombro y hallazgos de un recuerdo lejano. ¿Cree que escribir de esta forma le marcó algún conflicto dentro del texto?

—El personaje de Alberina es muy espe¬cial. Es aislada, vive con adultos y, cuando convive con niños, éstos no son de su nivel. Resulta que su gran amigo de infancia es un niño retrasado mental. También otro perso¬naje importante es María, la nana. En todo momento tiene que estar adaptando su voca¬bulario y su manera de jugar o de pensar en relación con ellos. Desde pequeña, Alberina explora mundos que no le pertenecen, pero que llega a comprender aunque en algunos casos no lo logre. Por ejemplo, el mundo de los adultos es más de lo que ella puede espe¬rar. Por eso, hay una escena en el café Tupinamba donde, debajo de la mesa, los oye hablar y de pronto se aturde tanto que ya no sabe quién es, porque no se puede encontrar en esos mundos. Entonces, el pro¬ceso de escritura de este libro fue para ver las dificultades de los mundos y los proce¬sos de iniciación a la vida. Esto es lo que procuraba hacer, y fue difícil, ya que de pronto tenía que quitar alguna frase o cosa que ya contenía un pensamiento de adulto.

— Con esta novela usted afirma que la memoria del exilio es el recuerdo de la lle¬gada y el descubrimiento de un tiempo perdido.

— Sí, y más desde el punto de vista de una niña, porque se ha escrito mucho del exilio, pero desde una visión adulta. Es mucho más difícil y conflictivo entender lo que está pasando en el niño, ya que el adulto tiene claro por qué salió al exilio, cómo fue la guerra, cuáles fueron los conflictos. Entonces, esa niña tiene que entender doble¬mente el mundo. De por sí un niño tiene que entenderlo, pero si además viene de una situación fuera de lo común su esfuerzo es mayor, pues tiene que entender más visio¬nes y situaciones que jamás esperó encon¬trar.

— En la novela hay una recuperación de la visión imaginaria y fantástica del per¬sonaje de Alberina. ¿Podría ser esto parte de su búsqueda con el tiempo?

— Veo con mucha naturalidad un hecho imaginario o fantástico, como lo son los caballos con los que juega Alberina o el globero que sube al cielo tomado de su mer¬cancía. Es un mundo mágico del niño, que de pronto puede ocurrirle algo imaginativo y no necesita alguna explicación. Por eso el cuento de hadas es muy importante aquí y en todas mis obras. El cuento de hadas, entendido en la dimensión de la posibilidad de acceder a otros mundos, de integrarlo en la realidad, es decir, no pensar que la reali¬dad es nada más lo comprobable, lo que uno toca, sino que es también la imaginación. Para mí, no hay división entre lo real y lo imaginario, porque la imaginación puede ser tan real como lo real es real.

— En el texto y en la vida de Alberina el espacio juega un papel importante e ínti¬mo, pues por ahí ella va descubriendo el mundo y sus contradicciones. ¿Se podría decir que la rodea y alimenta al mismo tiempo un mundo místico?

—Sí. Me ha gustado estudiar el proceso de las artes de la memoria desde los anti¬guos griegos, latinos y medievales, donde el esfuerzo era para que un relato no se perdie¬ra. Los cabalistas hebreos. sefardíes en España, también utilizaban el arte de la memoria para transmitir conocimientos a los discípulos. La novela es excesivamente repetitiva de una dirección: Tamaulipas No. 185, porque es la primera casa en México donde vive Alberina. Y eso es importante, ya que en las antiguas artes de la memoria de lo que se trataba era de relacionar el conocimiento o ciertos aspectos del conoci¬miento con una arquitectura, sea con una catedral, con un palacio. Entonces, según como estaba distribuida esa construcción, así se podía ir guardando los conocimientos en sus distintas habitaciones. De tal manera, Santa Teresa —que es el motivo de mi pri¬mera novela, Morada interior— describe las moradas o los castillos interiores. La experiencia mística era ir pasando de una habitación a otra, ir ahondando. También, es ir avanzando en la construcción de un edificio. Por eso, una catedral, generalmen¬te, no sólo las antiguas, han durado mucho tiempo en su construcción, debido a que no se trataba de construir espacios, sino de construirlos en un sentido místico. Para dar este sentido, necesitaba un barco, una casa, un lugar dónde colocar los hechos, la memoria y las revelaciones. Entonces de lo que se trata es de recuperar esos espacios en esa dimensión, es decir, que están marcando una posibilidad de trascendencia.

— Entonces, dentro de ese misticismo del que usted habla, ¿se podría comparar la figura de Dios con la oscuridad en algu¬nos momentos de la narración?

— Estoy presentando la posibilidad de Dios en todos sus aspectos. Puede ser luz porque ilumina, abre y enseña lo cotidiano, pero también tiene esa otra parte de oscuridad que tampoco debe ser desdeñada. La oscuri¬dad no debe ser desdeñada como negativa, sino como una fuerza que debemos apren¬der a entender y a interpretar. Hay que tratar de ver en ella, ya que ver en la luminosidad está regalado.

Al Instante
Expondrá IVEC obras de Diego Rivera en Madrid, España; estarán integradas por 20 pinturas del artista. Serán presentadas el próximo 2 de octubre y permanecerán hasta febrero de 2020.
El IVEC invita a la charla “El mercado del arte en Xalapa”, que se llevará a cabo el miércoles 18 de septiembre, a las 6 de la tarde, en la Galería de Arte Contemporáneo de Xalapa.
Este miércoles, a las 9:30 de la mañana, el Inecol dará conferencia de prensa en La Parroquia de Enríquez.
Se presentará la Ruta por Veracruz de la Carrera Panamericana 2019, que se llevará a cabo del 10 al 17 de Octubre. A efectuarse este miércoles 11 de septiembre, a las 9:30 horas, en el Salón 3 del Hotel Camino Real de Boca del Río.
En la Secretaría de Educación de Veracruz se hará la Firma de convenio de colaboración con CONANP este miércoles 11 de septiembre, a las 12:00 horas.
Lo Último
Trending Topics



2019 © Informanet