
Los constructores del país quieren que para la próxima administración se les dé certidumbre acerca de las obras de infraestructura que se desarrollen en México, para evitar los efectos que trae consigo decisiones como la cancelación del Nuevo Aeropuerto Internacional de México (NAIM), señaló Eduardo Ramírez Leal, presidente nacional de la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC).
“Necesitamos que nuestro próximo Presidente sea muy claro en cómo vamos a enfrentar todos los grandes proyectos que el país reclama; queremos contribuir, aportar; que quede claro que en las obras en proceso no suceden este tipo de consultas”, señaló representante de los constructores.
En entrevista con La Razón, dijo que el llamado es que, dentro del ciclo de la generación de infraestructura, la próxima administración deberá planear las obras y antes de ello, si se requiere, realizar la consulta, no al revés.
Confirmó que 90 por ciento de las empresas participantes en el NAIM son mexicanas y afiliadas a la Cámara. Afirmó que se invirtieron 100 mil millones de dólares en la megaobra.
Tan sólo en el sector de la construcción, la decisión de no continuar con la edificación de este proyecto desacelerará la tendencia de crecimiento del sector, por lo que si se pretendía crecer alrededor de 2.0 por ciento, ahora sólo crecerá 1.0 por ciento, señaló el presidente de la CMIC en días pasados.
“Este año teníamos una estimación de crecimiento de 2.0 por ciento, contemplando el NAIM, y ahora nos va a quitar posiblemente medio punto porcentual del crecimiento; es una afectación a todo el PIB de la construcción”, dijo.
El director general del Grupo Aeroportuario de la Ciudad de México (GACM), Federico Patiño, señaló en una conferencia de prensa el lunes pasado que los gastos no recuperables por la cancelación de una de las obras emblemáticas de la actual administración ascienden hasta 45 mil millones de pesos.
Dichos costos están relacionados con las afectaciones a las empresas por suspensión de los trabajos, terminación anticipada del contrato y suspensión de los trabajos por caso fortuito (imprevisto) o de fuerza mayor.
