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Un buzo militar encontró ayer intacto uno de los dispositivos de la caja negra del avión de Lion Air que se estrelló el lunes en el mar de Java con 189 ocupantes.
Sin embargo, el otro dispositivo de la caja negra, el que contiene las grabaciones de las conversaciones entre el piloto y el copiloto en la cabina, todavía no aparece.
El Comité Nacional de Seguridad en el Transporte de Indonesia (KNKT) explicó que esperan que sus expertos tarden unos seis meses en completar el análisis del artefacto, pero que esperan poder emitir un primer informe preliminar en un mes, aproximadamente.
Las labores de la agencia indonesia de búsqueda y rescate (Basarnas) y el ejército se han visto dificultadas por las fuertes corrientes y la escasa visibilidad en las aguas cerca del cabo Karawang en las que se perdió contacto con el Boeing 737 Max 8.
Además, el director de Basarnas, Muhamad Syaugi, explicó ayer que tuvieron que solicitar permiso a la compañía petrolera Pertamina para fondear en la zona, ya que hay varias tuberías de gas y petróleo en el suelo marino y los barcos podrían dañarlas en el proceso.
Por el momento, solo se han recogido del mar fragmentos pequeños del avión, pertenencias de los ocupantes y restos humanos, que se cree pertenecen a una decena de personas, y que han guardado en 56 bolsas mortuorias, según los últimos datos de Basarnas.
El portavoz de Lion Air, Danang Mandala Prihantoro, anunció que pudieron identificar a una primera víctima, Jannatun Shintya Dewi, y que indemnizarán a su familia con 25 millones de rupias (unos 1,650 dólares) por el duelo y otros 5 millones de rupias (330 dólares) por la espera. Las indemnizaciones están reguladas por el gobierno.
El avión se estrelló 13 minutos después de despegar de Yakarta para volar hasta Pangkal Pinang. El comandante de vuelo pidió regresar al aeropuerto, y le dieron el permiso, pero la aeronave desapareció luego de los radares.
