
“Ya kabeyañan nitsaraa yajuná kisa (después de muertos amarnos más)”, es parte de la letra “Nuestro juramento”, de Julio Jaramillo, que inspiró la exposición Kasasién animará: Se les paró el corazón, del artista oaxaqueño Filogonio Velasco Naxín, con motivo de las celebraciones por el Día de Muertos (Simikién, en mazateco).
La muestra que se exhibe a lo largo de noviembre en el Museo Nacional de Culturas Populares se conforma por “calaveras eróticas”, representaciones que conjuntan la imagen tradicional de los esqueletos populares mexicanos en situaciones “sobrecogedoras” como las que pueden observarse en el Libro Vaquero y publicaciones similares.
“La exposición tiene como motivo el Día de Muertos con un concepto distinto, calaveras eróticas que mezclan la naturaleza humana, con la apropiación de materiales como el Libro Vaquero, y las calacas tradicionales. Es un lenguaje distinto”, señala el artista.
La muestra se compone de 36 collages que muestran las calaveras de cuellos largos, sello distintivo del oaxaqueño, en situaciones que van subiendo de tono. Las piezas, que forman una parte de la vasta y diversa producción plástica del mazateco, se complementan con distintas representaciones murales de la obra.
“Filogonio juega con la muerte con una sorpresiva maestría, con la ligereza que requiere cosa tan seria”, señala Juan José Reyes en el texto curatorial de la muestra. “Lo hace con una sonrisa, y con la seriedad del artista que sabe bien lo que tiene delante de su mirada lúdica y entre manos. Sigue la más pura línea de la tradición mexicana, que parecía haber llegado a su cúspide con la obra del maestro José Guadalupe Posada. Pero a la vez Filogonio Naxín rebasa esa línea. Su arte es pura transgresión, juguetón atrevimiento, imaginativa audacia. Y asistimos hoy a esta fiesta manifiesta”.
