
La soprano alemana ofrecerá dos recitales en México, en los cuales estrenará mundialmente una obra de Tania Rubio. La ópera contemporánea es más impactante porque trata problemas actuales, dice.
Sarah Maria Sun, soprano alemana especializada en ópera contemporánea, regresa a México para presentar Un mundo paralelo, concierto que está conformado por obras de tres compositores: Dieter Schnebel (1930-2018), Mauro Lanza (1975) y Tania Rubio (1987).
En entrevista con Crónica, explica que pese a que es su quinta presentación en México, es la primera vez que estará como solista, por lo que espera “conectar” con el público mexicano.
Un mundo paralelo está conformado por H’ear through the Wat-air B’earth, pieza de Tania Rubio, que será estrenada a nivel mundial; Erba nera che cresci segno nero tu vivi, de Mauro Lanza que será estrenada en México, y Yes I will Yes, de Dieter Schnebel.
Sun comenta que además de seleccionar el repertorio que interpretará durante el concierto que ofrecerá hoy en el Festival Internacional Cervantino, y mañana en la Sala Miguel Covarrubias de la UNAM, también trabajó para que se tradujeran las piezas de tal forma que el público pueda entender por completo los mensajes.
“El objetivo es que todo el mundo pueda entender el contenido, porque el texto es muy gracioso, muy pulido y, en algunos momentos, ridículo, pero con un mensaje muy claro”, comenta la artista desde Guanajuato, donde ya se encuentra para afinar algunos detalles.
Durante los cerca de 90 minutos que durará cada concierto, Sarah Maria Sun estará acompañada del percusionista Johannes Fischer, a quien dice, eligió “porque es un genio de la música”; sin embargo, profundiza en la obra de Tania Rubio, quien creó una pieza a partir de grabaciones de sonidos de pájaros, ballenas y monos.
Sólo con su voz, Sun imitará los sonidos de Rubio, de tal forma, pero sumará los sonidos de aviones y motores, “con el objetivo de mostrar, de cierta manera, cómo ha sido perpetuada la naturaleza por las invenciones del ser humano”.
OBJETIVOS. La soprano alemana Sarah Maria Sun se describe como una persona extrovertida, expresiva, que busca darle el sentido correcto a cada una de las palabras y a cada detalle, por lo que a través de sus propuestas artísticas buscar darle un nuevo sentido al estereotipo de las mujeres.
“Busco realizar o crear nuevos roles donde las mujeres tengan más inteligencia, fuerza y simpatía, contrario a los estereotipos de la ópera clásica, es decir, que la mujer se siga viendo como las víctimas, las malas, las brujas y demás, sino que sean roles de fortaleza e inteligencia, con poder en la historia. La ópera es un espejo de lo que las mujeres esperan ser. Por eso busco que se cambie la percepción del rol de la mujer”.
Con los dos conciertos que ofrecerá este fin de semana, ya sumarán cinco veces que Sah Maria Sun viene a México, país en el que encuentra gente agradable y buena comida, por lo que dice sentirse muy cobijada y en donde encuentra una oportunidad para continuar con sus proyectos de ópera.
Pese a que Sarah Maria Sun se ha especializado en ópera de compositores de los últimos 100 años, recuerda que es un repertorio al cual eligió tras una formación en la que pasó por la ópera clásica, género musical con el que tuvo contacto desde temprana edad.
“Desde pequeña supe que quería incursionar en la música, pero hubo un momento en el que descubrí que quería dedicarme por completo a la ópera, poco a poco fui vinculándome con autores contemporáneos, una experiencia muy emocionante”.
Al reflexionar sobre qué elementos la llevaron a elegir lo contemporáneo de lo clásico, Sun declara que se debió principalmente al contenido, pues en el repertorio más reciente encontró ritmos de otros países y “expresiones más directas, algo que encaja conmigo porque busco mostrar de forma más directa las emociones y sentimientos, en comparación con la línea clásica que tiene peculiar forma de interpretarse, una técnica específica, lo cual significa hacer una voz redonda y profunda”.
Otra de las diferencias que la artista encuentra, es que en lo contemporáneo hay mayor oportunidad de actuación y confiesa que aunque le gusta la ópera en general, dejó la ópera clásica.
“La ópera contemporánea es sorprendente, nueva y fresca, los compositores tienen nuevas formas de expresar cosas. Ellos hablan de cosas cotidianas y de los problemas actuales, por eso se me hace más impactante. Mi meta es que la gente pueda entender y reflexionar para que les cambie un poco la vida”, concluye.
