
El Parlamento Europeo (PE) aprobó ayer una resolución mediante la cual reclama a la Unión Europea (UE), se sume a la iniciativa de varios países de América Latina para que la Corte Penal Internacional (CPI) investigue al régimen venezolano por supuestos crímenes de lesa humanidad.
La resolución sobre Venezuela, la octava de la actual legislatura de la Eurocámara, fue aprobada por 268 votos a favor, 25 en contra y 26 abstenciones.
Solo este año, los eurodiputados pidieron en febrero extender las sanciones de la UE contra Nicolás Maduro y la cúpula militar venezolana; en mayo reclamaron suspender las elecciones presidenciales, y en julio que se prestara ayuda urgente a los venezolanos que huyen del país.
El nuevo documento “apoya plenamente la declaración preliminar de la CPI sobre los crímenes generalizados y los actos represivos perpetrados por el régimen venezolano contra sus propios ciudadanos” para que sus “responsables rindan cuentas” ante la justicia.
La citada petición se refiere a la iniciativa presentada por Argentina, Canadá, Chile, Colombia, Perú, Paraguay y Costa Rica para que la Fiscalía de CPI investigue esos presuntos crímenes de lesa humanidad.
Por otra parte, el régimen de Maduro acusó a la Comisión Europea y a su presidente, Jean-Claude Juncker, de ser un “eslabón útil” en la presunta “estrategia de agresión” de Estados Unidos contra Venezuela, e instó al eurogrupo atender los “impostergables” problemas de los pueblos de Europa.
A través de un comunicado, el régimen venezolano señaló que la Comisión Europea está plegada “a las posiciones ofensivas contra el gobierno revolucionario, que tienen como fin último provocar la ruptura del orden constitucional en Venezuela”.
