
La versión oficial de Arabia Saudita sobre la muerte del periodista disidente Jamal Khashoggi, en una pelea en su consulado en Estambul, recibió un avalancha de críticas de numerosos gobiernos occidentales, en particular europeos, pues ven “insuficiente” sólo el anunció, sin detalles.
Sobre esta versión, sólo el presidente estadunidense Donald Trump consideró que la información aportada “es creíble”, mientras los aliados árabes de Arabia Saudita (Egipto, Emiratos Árabes Unidos, Bahréin y Yemen), se apresuraron a respaldar ese apoyo a Riad.
El Ministerio de Exteriores egipcio apreció en un comunicado los resultados preliminares de las investigaciones de la Fiscalía General saudita y consideró que esto demuestra “el compromiso de Riad para llegar a la verdad”.
En el mismo tenor se pronunciaron los Emiratos Árabes Unidos, principal socio de Riad en el Golfo Pérsico, al elogiar “las decisiones” adoptadas por el rey Salmán bin Abdelaziz, en relación con la “muerte” de Khashoggi, informó la agencia oficial de noticias emiratí WAM.
