
Que quienes aspiren a ser diputados veracruzanos tengan al menos la licenciatura, fue la propuesta que presentó el día de hoy la legisladora independiente, Miriam Judith González Sheridan.
“Tenemos la responsabilidad de determinar lo que es lícito o ilícito; establecer los órganos del estado; fijar los delitos y sus penas; aprobar la actividad presupuestaria del estado; imponer las contribuciones y autorizar los préstamos solicitados por el ejecutivo; proteger a grupos sociales específicos mediante disposiciones jurídicas especiales; establecer los procedimientos para la resolución de controversias; entre otras cosas”.
Explicó que actualmente la labor legislativa está en tela de juicio, por lo que es necesario dignificarla y contar con estudios, toda vez que en el Palacio Legislativo se toman decisiones de mucha trascendencia para la vida de los veracruzanos.
Y es que el Centro de Estudios Sociales y de Opinión Pública de la Cámara de Diputados reveló que sólo el 36% tiene "mucho" o "algo de confianza" en San Lázaro. El 37% para la Cámara de Senadores; asimismo, destaca que entre las autoridades electas, los diputados son los que menos confianza inspiran a los ciudadanos; el 60% está en desacuerdo con su forma de trabajo y sólo el 20% lo aprueba.
La legisladora añadió que el rechazo incrementa cuando no existen perfiles profesionistas en la legislatura y las exigencias ciudadanas cada vez más son mayores, como lo es el caso de Veracruz y la multiplicidad de problemáticas que ha enfrentado los últimos años, entendiendo que las determinaciones tanto gubernamentales como legislativas no deben dar paso a la improvisación.
“Es impostergable y necesaria la regulación de establecer el requisito de poseer una preparación académica de educación superior como mínimo de quienes conquistan una curul en el congreso local. Los legisladores no deben llegar a aprender, sino a trabajar en beneficio del pueblo veracruzano”.
