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Ofrecer al espectador una experiencia cercana a los escenarios políticos, sociales y culturales que hicieron de 1968 un año crucial en la historia del país, es la propuesta de La traza del 68. Una poética que a partir de hoy abre sus puertas en el Museo de la Ciudad de México.
A partir de creaciones literarias, secciones documentales y obras de diseño arquitectónico, la exposición busca acercar a las nuevas generaciones a los sucesos de ese año, inspirada en la apropiación que los colectivos estudiantiles hicieron de la gráfica de los Juegos Olímpicos.
La muestra, que se presenta para conmemorar los 50 años del Movimiento Estudiantil de 1968, toma como base a la poesía como expresión sintética, sensible e intelectual de los acontecimientos, recreando las atmósferas políticas que envolvieron a la sociedad, logrando un camino que atraviesa y evoca los espacios públicos y privados, a través de ambientaciones específicas, instalaciones, materiales visuales y música.
Luis Rodríguez, su curador, dijo que la muestra busca tener una noción de lo ocurrido en el 68 tomando como referencia a la poesía, toda vez que este arte tuvo un uso fundamental en ese año.
A partir del poema “A quien corresponda”, de Elsa Cross, el recorrido describe la creatividad de los jóvenes del 68 que se apropiaron de la gráfica de los Juegos Olímpicos, recrea el interior de la habitación de un estudiante, las oficinas del Comité Olímpico y las escuelas en huelga, donde se pueden apreciar las brigadas y las marchas estudiantiles.
