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Los involucrados lo niegan todo. Sin embargo, hay 17 personas que mantienen el anonimato y aseguran que China logró infiltrarse en empresas como Apple y Amazon, gracias al uso de un chip del tamaño de un grano de arroz colocado en hardware de la compañía Supermicro Computers, que vende servidores para el servicio de nube.
De acuerdo con la investigación realizada por Bloomberg Businessweek, Amazon y Apple detectaron el espionaje en 2015, e informaron al Buró Federal de Investigaciones de Estados Unidos (FBI).
Las fuentes consultadas por la publicación indicaron que una unidad del Ejército de Liberación Chino logró realizar una operación del tipo “ataque de siembra”, es decir, manipular de fábrica los componentes del hardware para tener acceso a éstos y la información que manejan de manera remota, una especie de puerta trasera.
Haciéndose pasar por representantes de Supermicro o con cargos relacionados con el gobierno chino, lograron, a través de sobornos o amenazas, que cuatro fábricas subcontratadas por Supermicro hicieran cambios a los diseños originales y así insertaron el chip espía en tarjetas madre.
Eligieron a esta empresa porque es la encargada de ensamblar los servidores para Elemental Technologies, la cual destaca por su software para procesar archivos de video, y ha tenido entre sus clientes a In-Q-Tel, el brazo de inversión de la CIA; el Departamento de Defensa de EU y la NASA, entre otros.
De hecho, el ataque comenzó a descubrirse porque Amazon Web Services estaba a cargo del análisis de la posible adquisición de Elemental, y pidió a un tercero examinar la seguridad de ésta. Fue ahí cuando encontraron elementos alarmantes en los servidores que Elemental ofrecía a sus clientes para manejar la compresión de video.
Pese al resultado del análisis, Amazon Web Services adquirió a Elemental Technologies en septiembre de 2015 por un monto cercano a 350 millones de dólares.
