
Actualmente, gracias a la tecnología podemos ahorrar tiempo y esfuerzo en muchas actividades, como la visita al banco y las compras de supermercado. Pero ¿qué pasaría si el uso de la misma y la llamada inteligencia artificial se volviera en nuestra contra?
Esa es la premisa de la tercera temporada de la serie Humans, la cual realiza una escalofriante mirada sobre la evolución de la tecnología y su efecto sobre la sociedad. A través de ocho episodios, la producción creada por Sam Vincent y Jonathan Brackley, se sitúa en un presente paralelo y explora qué ocurre cuando se confunde el límite entre lo humano y lo tecnológico.
En esta entrega la serie plantea la división que existe hoy en la sociedad, en concreto, en la británica y hace un análisis sobre lo que motivó el Brexit y la crisis de refugiados que actualmente vive Europa, a través de una guerra ficticia entre robots (llamados synths) y los seres humanos, que cada día les temen más porque han ido adaptando características propias.
Una bodega abandonada a las afueras de Londres asemeja una fortaleza, un lugar grande, helado e inhóspito, cuyo interior está compuesto sobre todo por hierro, llamado The Railyard, la fortaleza de los synth, robots con figura humana que pueden aparentar ser uno de nosotros y que sólo se adelantan por el vacío de sus ojos.
