
El gobierno de Estados Unidos determinó que más de 200 niños que continúan bajo su cuidado tras haber sido separados de sus familiares en la frontera no serán reunificados con sus padres, según una denuncia presentada ayer en la corte federal del sur de California.
La Administración Trump enumeró los motivos para excluir a los hijos de 226 padres que forman parte de una demanda colectiva interpuesta por la Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU), bajo la cual se obligó al gobierno a reunificar a cientos de familias afectadas por la política de “cero tolerancia” contra la inmigración irregular.
Entre las excusas dadas por los abogados del Departamento de Justicia están que los progenitores que se encuentran en Estados Unidos renunciaron a su derecho de reunificación, que fueron catalogados como “no aptos” para recibir al menor, sin especificar los detalles, o que más de un centenar son padres deportados que han notificado la no reunificación.
Asimismo, el gobierno federal informó a la corte que han reunido a 2,217 de los 2,654 niños que fueron separados de sus padres en la frontera, por lo que el proceso continúa para 211 infantes, 6 de ellos menores de 5 años.
