
Mantener un bolsillo sano no es fácil. Las finanzas personales no son nuestro mejor amigo al menos en algún momento de nuestra vida, y uno de ellos puede ser nuestra juventud.
Por años dejamos que nuestros padres se ocupen de nuestros gastos: comida, vestido, vivienda y estudios están a su cargo, pero una vez que comenzamos a convertirnos en adultos la situación cambia: la independencia sabe bien hasta que tenemos que hacernos responsables no sólo de nuestros ingresos, sino también de nuestros gastos –y deudas-.
Diversas cifras dan cuenta de esta situación.
Por ejemplo, 95% de los millennials en México utiliza el efectivo como principal método de pago, sólo 2% utiliza su tarjeta de débito y 1% tarjeta de crédito.
También, de acuerdo con una encuesta realizada por TD Bank, en México, 25% considera su situación financiera como mala o muy mala y el 51% como regular.
Eso no es todo, también desconfían de los bancos. Al momento de solicitar un préstamo, sólo 6% de los millennials mexicanos recurre al banco y 5% a su tarjeta de crédito. La mayoría prefiere pedir a amigos, familiares o conocidos. El 24% tiene una imagen mala o muy mala de las instituciones financieras.
Y, aunque ahorran en casa, no lo hacen de la mejor forma. Los jóvenes mexicanos consideran el ahorro como un hábito positivo y el 52% dice hacerlo regularmente. De aquellos que ahorran, 51% prefiere guardar su dinero en casa y sólo 11% lo hace en una institución financiera.
Por ello hoy preguntamos a cinco millennials mexicanos cuál ha sido hasta ahora su peor error financiero y cómo lo solucionaron.
