
El escritor español Juan José Millás (Valencia, 1946) considera que el azar es un mecanismo de vida y es una idea que plasma en su reciente novela Que nadie duerma, la cual presentó ayer en el Museo de la Ciudad de Querétaro como parte de las actividades del Hay Festival Querétaro 2018.
“Es una historia de concatenación de personajes. El azar es un mecanismo de vida. Bajo el aparente número de casualidades funciona la maquinaria del azar al que no tenemos acceso las personas”, señaló el autor.
Que nadie duerma narra la historia de Lucía, una falsa delgada que al perder el empleo empieza a trabajar como taxista. En ese cambio de vida la joven no sólo recorre una ciudad entera, también se obsesiona con la ópera Turandot de Puccini y con la figura de un pájaro que le recuerda a un ave que tuvo de mascota durante su infancia.
“Hay un cuento de Mark Twain que me interesa: El forastero misterioso, donde narra cómo a cuatro niños se les aparece el diablo pero que para ellos sólo es un señor vestido de negro que hace magia. Pero un día un niño va al río a bañarse, se ahoga y desaparece, entonces los otros tres buscan al mago y le piden encontrar a su amigo. Es una novela que me gusta porque juega con la idea del qué hubiera pasado si... y ese ejercicio me apasiona”, comentó.
Millás opina que el escritor debe encontrar las leyes ocultas del azar. “Las personas vivimos como si fuéramos el resultado de la calificación porque es angustioso pensar que la vida está determinada por el azar. La vida de los pueblos y de las personas pueden cambiar en cuestión de 24 horas, ambas están en función del azar”.
A la pregunta de cuál es la relación que guarda con los pájaros, el autor de Papel mojado respondió que es un recuerdo emocional de su infancia.
