
Novak Djokovic comenzó su participación en el Abierto de Estados Unidos con una inesperada dosis de agonía. El serbio dio la vuelta a un partido que se le había puesto muy esquivo y superó al húngaro Marton Fucsovics por 6-3, 3-6, 6-4 y 6-0, en 2h y 59m. En la segunda ronda se medirá al estadunidense Tennys Sandgren.
El campeón de Wimbledon y reciente ganador en Cincinnati, fue por momentos una sombra agonizante, un espectro sometido por las extremas condiciones de calor y por un aplicado Fucsovics de 27 años que nunca había ganado un partido en Nueva York, dispuesto a generar una sacudida brutal en el último Grand Slam de la temporada.
En el primer set, Nole no estaba cómodo. Con 3-2 abajo en el segundo set, aún sin mediar rompimientos, estrelló la raqueta contra el cemento. Ya 5-2 atrás, precisó atención médica y se tomó un reconstituyente. Los responsables del US Open le concedieron un descanso de 10 minutos después del segundo set.
Fucsovics, valiente, dominó los puntos ante un adversario pasivo y errático, hasta que más adelante tomó la iniciativa, abriéndose para dominar al húngaro, que empezaba a sentir la fatiga y la responsabilidad. Cometió dos dobles faltas y quedó pronto con una desventaja insalvable.
