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La Fiscalía Pública de Arabia Saudita pidió la pena de muerte para cinco activistas defensores de los Derechos Humanos, entre ellos la activista chiita Israa al Ghongham. Según la organización no gubernamental Human Rights Watch (HRW), las autoridades les acusan de incitar a protestar, cantar canciones hostiles al régimen y participar en manifestaciones.
Los inculpados están actualmente siendo juzgados por un tribunal de terrorismo del país por cargos relacionados únicamente con su activismo pacífico, aunque los delitos que les imputan son incitar a la rebelión contra el gobierno.
Israa al Ghongham podría ser la primera mujer que se enfrenta a la pena de muerte por defender los Derechos Humanos.
PELIGRO. La Fiscalía Pública, que informa directamente al rey saudita, Salman bin Abdelaziz, “pidió la ejecución de Israa al Ghongham, siendo ésta la primera vez que recomienda que una mujer sea condenada a muerte”, indicó la investigadora saudita de HRW Hiba Zayadin.
Para HRW, si finalmente se concreta dicha solicitud, la ejecución marcaría un “precedente peligroso” para otras mujeres activistas que se encuentran ahora tras las rejas.
Según HRW, entre otras cosas, se les acusa de incitar a protestar, cantar canciones hostiles al régimen y participar en protestas en la región de Qatif.
