
Ejidatarios de Tepentú, municipio de Comondú, Baja California Sur, afirman que las sierras de La Giganta y de Guadalupe están en grave riesgo de no ser declaradas Reserva de la Biósfera.
El desconocimiento de los ejidatarios, la desinformación y la lejanía son condiciones utilizadas para dejar desprotegida esa región, rica en minerales y recursos no renovables, como oro y petróleo.
Aseguran que el enemigo principal y visible de este santuario natural es el gobierno del Estado de Baja California Sur que boicotea decretos para crear la reserva y manipula, mediante funcionarios y empleados de diferentes áreas, como las secretarías de Turismo, de Economía y de Sustentabilidad (Setues), para sembrar rumores y mentiras, desinformación entre los lugareños y para atemorizar a terratenientes con interpretaciones erróneas de este decreto ambiental del Poder Ejecutivo federal.
La Giganta necesita que la protejamos, dice Emilio Arce Castro, ejidatario de Tepentú; afirma que desde el gobierno del Estado “están apostándole a hacer tiempo, boicotear, a que la gente se malinforme; es un plan maquiavélico para que se abandone la Sierra, por falta de oportunidades, y que se quede sola para los acaparadores”.
