
Empresarios del ramo textil en la zona de Cuautepec, Hidalgo, coincidieron en que el robo de combustible y el reclutamiento de personas para tal actividad disminuye la mano de obra en los diferentes talleres del municipio.
Los propietarios de talleres y maquiladoras, así como personas dedicadas a otros oficios, reconocieron que pese a contar con fuentes de empleo medianamente remuneradas, los trabajadores poco a poco han abandonado las fuentes de trabajo lícitas.
Uno de esos empresarios textiles accedió a conversar con La Crónica de Hoy en Hidalgo, aunque pidió mantener su identidad en el anonimato por cuestiones de seguridad. Con 51 años de edad y 18 de éstos dedicados al ramo textil, señaló que estos mismos años coincidieron con el incremento del robo de combustible hasta la fecha y eso mermó la cantidad de mano de obra disponible.
“Los mejores años para producir y vender telas de diferentes tipos fueron entre 2005 y 2015, actualmente ha bajado mucho la industria textil, tanto en ventas como en el comercio en general”, detalló el empresario.
Refirió que en la demarcación los talleres ofrecen empleo de manera permanente a lo largo del año; sin embargo, el trabajo incrementa durante el último trimestre, cuando demandan mayor número de trabajadores.
“La temporada baja es de febrero a junio, donde tan solo en mi taller empleamos a 70 personas, además de 30 maquileros que nos apoyan por fuera, y claro en la temporada más alta, de septiembre a enero, los trabajos incrementan en un 50 por ciento”, explicó.
Subrayó que en muchos casos el contar con mano de obra calificada significa para los empresarios erogar cantidades importantes de dinero para capacitación, inversión que se pierde si el elemento se va de algún taller.
“En mi caso me tocó, en los casos más fuertes, haber capacitado en su momento a cinco trabajadores en el manejo especial de cierto tipo de máquinas, y éstas no son en el país, algunas fueron en Estados Unidos, otras en Italia, y en promedio cada preparación cuesta 100 mil pesos”.
