
A sus 18 años, Karla Martínez, a través de Academia Conade, NBA Academy y la Ademeba, vivió un proceso de poco más de 12 meses con el que cumple su sueño de convertirse en basquetbolista de la División I de la NCAA, al tiempo de estudiar ingeniería biomédica becada en la Universidad de San Diego.
“Fue mucha felicidad. Una noticia que ni yo me esperaba. Cambió mi vida por completo. Estoy muy consciente que tengo que aprovechar para dar mi máximo tanto en lo académico como en lo deportivo”, dijo la joven basquetbolista.
Antes de participar en el clasificatorio sub-18 Femenil de FIBA Américas en el que México fue eliminado, Karla fue notificada que recibiría una beca para jugar y estudiar en los Estados Unidos, luego de pasar por un vertiginoso proceso de desarrollo, cuyo principal impulso fue la Academia Conade.
Hija de padre basquetbolista, desde los cinco años Karla intentaba encestar el balón, a los siete se enamoró de la NBA, sin saber que había liga femenil profesional estadunidense, la oriunda de Zacatecas, guiada por los entrenadores Enrique Zúñiga e Israel Zermeño, cumplió con todos los procesos de selecciones menores.
Cuando Zúñiga y Zermeño se encargaron de la Academia Conade, invitaron a Karla al proyecto en la CD MX a mediados del 2017, incluía beca escolar, alimenticia, deportiva y hospedaje en el Centro de Alto Rendimiento con entrenamientos diarios de entre cinco y seis horas, pero muy lejos de la familia.
