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La tradición de los cencerreros tiene su origen en la época colonial, cuando con los cencerros se avisaba a los xiqueños de la llegada de los toros de lidia que subían por las calles.
Ahora se avisa que es llevado un toro con pólvora para evitar que haya accidentes, tanto quemaduras o personas golpeadas con su pesada estructura formada con carrizo.
Uno de los asistentes comenta que “es pedirle a la Santa María Magadalena que no se queme nadie, que no haya ningún incidente”.
En las fiestas en honor a Santa María Magdalena, en Xico, los más de mil cencerreros, como se llama a los danzantes que portan cencerros colgados a la cintura bailan, brincan y dan vueltas avisando con ese peculiar sonido, dónde se ubica la casa de los mayordomos de la Santa María Magdalena para que en las diferentes celebraciones de su fiesta, vayan las personas a comer.
Uno de los participantes detalla: “en la conquista de los españoles, cuando ellos llegaron a este lugar hicieron una plaza de toros, como no había transporte, llegaron en tren los toros a la estación vieja. Entonces el cencerrero subía por todo el pueblo avisando que ya habían llegado los toros de lidia para que no fueran corneados. Los traían sueltos y los arreaban para que llegaran a la plaza”.
Están organizados por barrios en su mayoría. Cada grupo o familia de cencerreros lleva un toro al que dan un nombre especial y son guiados por un líder que porta un bastón con cuernos o una vara en forma de ellos.
Darío Ceballos, del barrio de El Carril platica: “todo lo que hacemos es por parte del pueblo, ni el gobierno nos ayuda en las festividades. Se organiza por cada barrio o por cada agrupación”.
Los más de 200 toros empiezan a quemarse a partir de este viernes y hasta el domingo, como parte de las fiestas en honor a Santa María Magdalena.
