
Por primera vez se hace pública la polémica que en el siglo XVIII tuvieron dos ilustres de la Nueva España: el virrey Revillagigedo y el editor José Antonio Alzate. El motivo: la publicación del Estado General de la Población de México. A través de cartas, Alzate le argumentó al virrey que en la Ciudad de México vivían más de 213 mil personas y no los 112 mil habitantes que contabilizó, por lo tanto, la Nueva España era superior a Madrid en cuanto a población y extensión.
La polémica, que estuvo resguardada en misivas del Archivo General de la Nación (AGN) durante dos siglos, es publicada ahora por el historiador y director del Museo Nacional de Antropología, Antonio Saborit, en el libro El virrey y el capellán. Revillagigedo, Alzate y el censo de 1790, editado por Cal y Arena.
“Me parecía que la polémica privada en cartas que se dirigieron el virrey y el capellán es una oportunidad excepcional para asomarme a las atmósferas culturales de la capital de la Nueva España a finales del siglo XVIII. Aunque la polémica, si bien tenía que ver con el padrón de población de la Ciudad de México para 1790, en realidad tuvo numerosas aristas”, señala Saborit.
El desencuentro entre el virrey y el editor de la Gazeta de Literatura de México inició en 1791 cuando se difundieron los resultados del censo que el virrey hizo, entonces, el editor Alzate envió una carta a Revillagigedo para decirle que estaba en un error porque él, un experimentado en cartografía y matemáticas, tenía la cifra de 213 mil habitantes y no los 112 mil que había publicado.
