
Los miembros de la Junta de Gobierno del Banco de México (Banxico) alertaron sobre la posibilidad de que la inflación frene su ritmo de disminución en los próximos meses, por lo que podría no alcanzar la meta del 3.0 por ciento para 2019 planteada por el organismo central; además consideraron que la incertidumbre generada por el proceso postelectoral y los crecientes niveles de inseguridad, afectará la llegada de inversiones al país.
En su minuta de la última reunión de política monetaria, llevada a cabo el pasado 21 de junio, los miembros de la Junta de Gobierno del Banxico señalaron como factores de riesgo para la inflación a la depreciación del tipo de cambio, la renegociación del TLCAN, la incertidumbre por las medidas en el precio de la gasolina que impondrá el próximo gobierno y las presiones en los precios de energéticos a nivel mundial.
El Banxico señaló que algunos riesgos para la inflación ya se materializaron y su balance de riesgos se deterioró, lo que podría afectar su convergencia a la meta de 3.0 por ciento.
Asimismo, se destacó la necesidad de mantener una política monetaria prudente y todos coincidieron en que, ante un entorno más adverso, es indispensable una respuesta de política monetaria para evitar un desanclaje de las expectativas de inflación, evitar efectos de segundo orden, y procurar la convergencia de ésta a su meta.
De acuerdo con el documento, todos los miembros de la Junta de Gobierno del banco central coincidieron en que la inflación general anual continuó disminuyendo, al pasar de 4.55 por ciento en abril a 4.51 por ciento en mayo.
No obstante, algunos señalaron que en el mes de mayo la inflación general moderó el ritmo con el que venía cayendo desde enero pasado.
