
El presidente de Ecuador, Lenín Moreno, instó ayer a su predecesor, Rafael Correa, a que regrese al país a “dar la cara” en el caso de secuestro de un opositor, por el que fue procesado y está prófugo, y garantizó plena independencia judicial.
Desde que se inició el proceso legal en el que Correa fue vinculado el 18 de junio, el mandatario ecuatoriano no se había pronunciado al respecto, y sus secretarios se habían limitado a defender la separación de poderes.
Moreno aseguró que no le “interesa si el señor Correa es apresado o no; ojalá no sea culpable”, pero agregó también que no es cierto que exista un complot en contra del expresidente, como denunció este: “Los ecuatorianos sabemos que no es así, sabemos que muchas cosas han ocurrido durante ese período de Correa, y lo único que queremos es que haya verdad y justicia”, aseguró el presidente.
“Ahora es una justicia independiente, el señor Correa debe tener la completa certeza de que funciona de forma autónoma e independiente, que no tenga ningún recelo de venir al Ecuador, este es su país y que enfrente a la Justicia”, sentenció Moreno.
Ayer finalmente la Corte Nacional de Justicia (CNJ) ecuatoriana solicitó a Interpol la búsqueda y captura del exmandatario, que reside en Bélgica desde hace un año, por no presentarse a declarar en Quito este lunes.
