
La exposición Tercerunquinto. Obra inconclusa toma el pulso de 20 años de producción artística del colectivo, al tiempo que lo hace del contexto sociopolítico de las zonas periféricas del país. Al ser una revisión de dos décadas de trabajo (1998-2018), la curaduría da pistas lo mismo del proceso creativo del grupo integrado por Gabriel Casares y Rolando Flores, como del fracaso de la modernidad en zonas rezagadas del país.
El recorrido, que ofrecen los curadores Taiyana Pimentel y Cuauhtémoc Medina para la exposición que se presenta en el Museo Amparo, evidencia cómo el trabajo artístico del colectivo mira de la calle hacia el centro del museo. De la periferia a la médula urbana. De las zonas marginadas hacia el escaparate de una galería o recinto cultural. Y sus obras no se leen como producciones individuales, sino como procesos creativos en los que participa la comunidad.
Para Rolando Flores fue un ejercicio de administrar el pasado: “Al hacer la revisión de los proyectos siempre regresamos al mismo lugar donde se generó la obra; es una forma de tomar el pulso, no sólo a la ciudad de Monterrey, sino a un comportamiento que se pueda establecer en la sociedad en estos 20 años. En los contextos donde trabajamos establecemos conexión para ser sensibles a las formas en cómo suceden las cosas y, lamentablemente, no ha cambiado mucho el país”.
En este mirar al pasado, a la década de los 90 en Monterrey hacia el presente, los curadores eligieron 40 obras que hacen una narrativa de Tercerunquinto desde tres niveles conceptuales: Protocolos, Ocupaciones y Obra gris. Y, aclara Medina, no deben entenderse como “cajas cerradas” que clasifican las obras sino como filtros para leer al colectivo, que además para su montaje se pensó en tres modos: documentos, subproductos y piezas refabricadas.
Cuando los curadores hablan de protocolos refieren a la persistente tarea del colectivo por alterar espacios o instituciones con los mínimos elementos. La pieza más representativa en este caso es Desmantelamiento y reinstalación del escudo nacional (2008), una réplica del símbolo nacional que el colectivo hizo a partir de la pieza original y con seis placas de mármol del antiguo edificio de la Secretaría de Relaciones Exteriores. La pieza conmemoraba 40 años del movimiento estudiantil.
También se inserta Open Access (2005), una acción que consistió en abrir una puerta alterna en el Museo Power Plant en Toronto, Canadá, para permitir la entrada al público de manera gratuita, mientras en la puerta oficial sí se cobraba el boleto. Una irrupción a la institucionalidad que ahora se exhibe a modo de escultura.
En Ocupaciones se reúnen los proyectos que en un término literal han tomado el espacio urbano, pero también refieren a la toma del territorio de la fuerza militar o, incluso a la que hace el comercio informal en la ciudad y a la falta de ofertas laborales. Se exhiben ejercicios como Economía de solidaridad (2004) en el que convirtieron el Museo Universitario de Ciencias y Artes (Muca Roma) en bodegas para guardar la mercancía de los vendedores ambulantes de la zona, mientras éstas hacían de obra de arte para exhibir en el recinto.
