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El pasado sábado 16 de junio fue un día dedicado al garage, rock and roll, surf, y rock instrumental, durante la tercera edición del Wild O’ Fest 2018. Bandas como Wild Evel and the Trashbones, The Tormentos, Gruessomes, Lost Acapulco, The Froys y Dr. Triton completaron una jornada llena de recuerdos, ritmos y grandes proyectos que hace años no se hacían escuchar.
Una de las sorpresas de la noche fue el homenaje a tres leyendas del garage: Armando Vázquez, líder de la banda de rock mexicano de los 60, Los Ovnis; César Castrillón, de la legendaria agrupación peruana Los Saicos; y Juanito Wuau, de Wau y los Arrrghs. Tras entregarles un disco conmemorativo, los tres íconos se quedaron en el escenario para interpretar canciones representativas de su trayectoria, acompañados por Lost Acapulco, sin embargo, les faltó montar un tema para el artista de Los Ovnis.
Otros actos destacados del Festival fueron el del trío japonés The 5. 6. 7. 8’s, quienes hicieron una presentación que arrolló a la audiencia con su sonido de garage sucio y crudo. El momento estelar del grupo vino cuando interpretaron su versión de “Woo Hoo”, inmortalizada en 2003 por Quentin Tarantino en su película Kill Bill.
La de The Boss Martians fue otra de las actuaciones memorables de la tercera edición del Wild O’ Fest, la banda originaria de Seattle, fue contundente al interpretar rock instrumental y su surf vocal. Los músicos llevaron a lo máximo al público con sus interpretaciones de “Good Golly Miss Molly” de Little Richard y su posible homenaje a Nick Knox de The Cramps en “Human Fly”, quien murió el pasado viernes.
La edición estaba por concluir, pero no sin antes ver a The Neanderthals subir al escenario con vestimenta de cavernícolas para hacer una presentación de rock garage primitivo por casi una hora, teniendo su mejor momento durante la interpretación del tantas veces versionado tema “Louie Louie” de Richard Berry.
Finalmente, The Bomboras hicieron del cierre del festival, una noche espectacular e inolvidable, y es que la banda de Los Ángeles, California, se apoderó del escenario a la medianoche, enfundados en trajes de esqueletos y elementos de mariachi atacaron al público con una potente dosis de rock instrumental, garage y surf durante 90 minutos.
