
Después de nueve años de no hacer teatro musical, Daniela Romo regresa al entarimado con ¡Hello Dolly!, que abrirá el telón del Teatro Insurgentes en octubre próximo, reto que la tiene al borde de un ataque de nervios, pero también por responsabilidad, por demos¬trar el porqué está ahí.
“Lo fuerte es cumplir las expectativas de todos y hacer una gran Dolly, porque todas las que he visto son grandes estrellas. Espero llenarlo y es¬toy preparándome para ello.
“Siempre hay tensión, pero el nervio que me da después de tantos años de carrera es el de la responsabilidad, ya no del que estoy empezando y no sé cómo resolver algo. Tengo que hacerles saber que aquí estoy”, dijo después de deve¬lar la placa de las 200 repre¬sentaciones de Privacidad, obra que culmina temporada el próximo 17 de junio.
Los 40 años que tiene de carrera artística hacen que la actriz se sienta mucho más comprometida.
“Cada quien va hacien¬do su propio peso, cuando la gente sabe que tienes una ca¬rrera, un bagaje, hay una res¬ponsabilidad contigo mismo, con el público, tus compañe¬ros, los directores y los pro¬ductores, eso es lo que pesa, pero para bien, es un impul¬so, es lo que me saca adelante, porque tengo un gran camino recorrido y tengo que ir repar¬tiendo lo que sé que poseo y, claro, sigo aprendiendo nue¬vas cosas”, dijo a Excélsior.
La versión mexicana con¬servará la magia de este mu¬sical que desde los sesenta ha conquistado al mundo.
“Estas obras no van a mo¬rir nunca. La primera vez que se hizo fue a principios de los años sesenta y hasta la fecha se vuelve a reponer y es que la música se queda en la gente, a quien le gusta el teatro mu¬sical y a quien no también la disfruta.
“La nueva versión la hizo, primero, Bette Midler y aho¬rita está Bernadette Peters. Pero en Estados Unidos, si re¬ponen una obra después de 25 años hacen una adapta¬ción y entonces ya es otra, es diferente a la primera, así que está renovada, pero la esen¬cia es la misma y son grandes figuras quienes la han he¬cho”, explicó.
