
La petrolera ExxonMobil se encuentra interesada en la importación y venta de turbosina y diesel marino, por lo que evalúa la posibilidad de ampliar sus terminales de almacenamiento, en el mediano y largo plazos, comentó Carlos Rivas, director general de Combustibles de la compañía en México.
Comentó a Excélsior que ExxonMobil se ha convertido en una de las pocas empresas que ya están importando combustibles; sin embargo, se buscará incursionar en otro tipo de petrolíferos para acaparar clientes como aerolíneas y transportistas marítimos.
El directivo aseguró que sus refinerías en Estados Unidos cuentan con la capacidad suficiente para la producción de turbosina, con la que pueden abastecerle a México a precios competitivos, ante la apertura del mercado que ya se espera en los siguientes meses.
Por ello se encuentra a la espera de que la Comisión Reguladora de Energía (CRE) determine las tarifas para el mercado de turbosina.
“Nosotros somos grandes productores de turbosina, tenemos la capacidad de abastecer a México, nos interesa el mercado, por lo que estamos analizando cómo se puede participar. El problema viene con la logística, ¿cómo le vamos a hacer?”, dijo.
Mencionó que con el objetivo de incursionar en este mercado estudiarán la forma de llegar a los aeropuertos, además de que iniciarán pláticas con las aerolíneas para que se conviertan en sus futuros clientes.
Con la apertura de este mercado, que generará una nueva línea de negocios, la empresa ejercería inversiones adicionales para la ampliación de sus terminales, es decir, construiría nuevos tanques para el almacenamiento de la turbosina de importación.
