
La Guía Roji no desaparecerá del mapa, aclaró Joaquín Palacio Roji Perezlete, nieto del fundador de la compañía y rechazó que los problemas que enfrentan se deba a las aplicaciones como Google Maps o Waze.
Vamos a seguir adelante, efectivamente nos vimos afectados en las ediciones 2018, las cuales no van a salir, pero sí habrá ediciones 2019 y así espero que sea otros 90 o 100 años más", comentó en entrevista el actual director comercial de esta compañía.
El pasado 16 de mayo de 2018, Dinero en Imagen dio a conocer que la razón social, Guía Roji S.A de C.V., apareció en la pizarra del Instituto Federal de Especialistas de Concursos Mercantiles (Ifecom), con el estatus que la declaraba en quiebra; y se le atribuían los problemas financieros a que no pudo hacerle frente a las innovaciones tecnológicas. Sin embargo, la razón es otra.
Palacio Roji Perezlete, explicó que la razón social, creada en 1950, se encuentra en proceso de quiebra debido a problemas familiares.
No fue por Google Maps, ni otras aplicaciones, ni porque la gente no la ocupe; hay mucha gente que todavía requiere de nuestro producto, que no tiene posibilidades de pagar una base de datos, que se tiene que mover todos los días en la calle", comentó Palacio Roji.
El empresario mexicano detalló que este negocio familiar, con 90 años de antigüedad, realmente comenzó a tener problemas económicos, tras la muerte de su tío Agustín Palacio Roji García, en 2012; y una serie de conflictos legales con sus herederos, que provocaron que se suspendieran las cuentas por cobrar de la compañía.
"Durante nueve meses estuvimos bloqueados, sin poder hacer uso de los recursos, ni poderle cobrar a los clientes", explicó.
"Las estadísticas dicen que los negocios familiares se acaban en la tercera generación, pero siempre hay que buscar la manera de seguir adelante y no dejarse vencer", comentó Palacio Roji Perezlete.
Así, Guía Roji se convierte en un ejemplo de los retos que enfrentan los negocios familiares en México y la dificultad que tienen para sobrevivir después de que la segunda generación queda a cargo, y necesita pasar a la siguiente; como lo advierte el estudio “Empresas Familiares en México. El desafío de crecer, madurar y permanecer”, realizado recientemente por KPMG.
